Suiza, Reino Unido, EE.UU. y Holanda capitalizan las patentes en la industria farmacéutica

La Fundación Pons y la Fundación Salud 2000 han celebrado una jornada sobre propiedad industrial, intelectual e innovaciones en el ámbito de la salud en la que se han puesto de manifiesto las novedades regulatorias sobre patentes biosanitarias y farmacéuticas en el mundo, Europa y España.

En concreto, la jornada ha servido para informar a profesionales sobre la realidad actual de la protección en el resultado de las investigaciones y avances en el campo de la salud, concretamente en el ámbito de las patentes, y en la profundización de los posibles mecanismos de protección intelectual e industrial.

La directora del área de patentes de la Fundación Pons, Patricia Ramos, ofreció datos sobre patentes en biotecnología e industria farmacéutica en la que resaltó que «Suiza, Reino Unido, Estados Unidos y Holanda capitalizan su número». Además, referenció que en general en España «algo más del 50 por ciento de las patentes se producen desde la industria, mientras que entre el 28 y el 30 por ciento corresponden a universidades hospitales y administraciones públicas y el porcentaje restante a individuos».

Ramos explicó el objetivo de la patente unitaria europea que entra en vigor el próximo año, de la que inicialmente España e Italia no forman parte y que ha coincidido con el anuncio por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que ha desestimado los dos recursos interpuestos por nuestro país contra la misma. España cuestionaba los dos reglamentos por los que se establece una cooperación reforzada en el ámbito de la creación de una protección unitaria mediante patente: el relativo a la creación de una protección unitaria mediante patente y el que regula las disposiciones sobre traducción.

Por otro lado, la experta profundizó en las diferencias existentes entre las legislaciones de EE.UU. y Europa sobre la propiedad industrial en biotecnología y analizó los casos de jurisprudencia que van modificando las normativas. Puso como ejemplo la conocida sentencia sobre condiciones de patentabilidad de los procesos genómicos de la Corte Suprema de USA en 2013 contra Myriad Genetics, y «donde se estableció que los genes no alterados por el ser humano no son patentables».

Fuente: El Global