La industria farmacéutica ha generado más de 11.000 empleos en lo que llevamos de año

Las tradicionales fortalezas que se le atribuyen a la industria farmacéutica como sector destacado en la economía española hacen referencia a la productividad, la inversión en I+D y su potencial exportador. A todos estos ingredientes hay que añadirle la evidente pujanza en lo laboral que la industria está demostrando. De hecho, el farmacéutico es uno de los sectores industriales que más están influyendo en la paulatina recuperación del empleo en España. En concreto y según datos extraídos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la industria farmacéutica es responsable de 11.300 nuevos empleos en los seis primeros meses de 2015.
Esta cifra representa un 16 por ciento más de puestos de trabajo en el sector. Hay que tener en cuenta que la última cifra de empleo sectorial publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indicaba que la industria farmacéutica a finales de 2014 contaba con 36.992 empleos directos y un total de 65.900 empleos entre directos e indirectos.
Con los datos en la mano se puede afirmar que a finales del primer semestre de 2015 la industria farmacéutica en España cuenta con aproximadamente 77.200 trabajadores repartidos en su mayoría entre Cataluña y Madrid, regiones donde el sector tiene una mayor presencia.
El aumento en la contratación de personal de las compañías que conforman la industria farmacéutica en España se debe a que muchas de las multinacionales con implantación en nuestro país «han aumentado el número de posiciones en España, que dan servicio a otros países de la zona EMEA (Europa, Oriente Medio y África). Lo que pone de manifiesto un mayor confianza en las filiales de nuestro país», asegura a EG Mar Moreno, manager de Michael Page Healthcare.

Cariz estratégico 
Buena parte de estos datos sobre la evolución del empleo han sido analizados por la división de Healthcare de la compañía especializada en asesoramiento y selección laboral, Michael Page. Una de las principales conclusiones que se extraen de dicho informe hace referencia a que los perfiles más demandados en el seno de la industria farmacéutica son los aquellos que tiene un marcado cariz estratégico, sobre todo los relacionados con la inteligencia comercial, la logística y las operaciones.
En este sentido Mar Moreno asegura que «muchas empresas apuestan por crear centros de servicios compartidos que desde España dan servicio a EMEA lo que supone un aumento en las contrataciones por ejemplo de profesionales para el servicio técnico, informática, recursos humanos o perfiles financieros».
Además, la evolución de las terapias así como el desarrollo de medicamentos genéricos y biosimilares exige una mayor especialización de los trabajadores, por lo que otra buena parte de los empleos creados responde a profesionales con este tipo de perfiles. «Tras unos años marcados por la falta de pipeline sólido en los laboratorios, se abren paso nuevos fármacos de uso hospitalario y terapias más especializadas que requieren profesionales de alta cualificación» confirma Mar Moreno.
Otra de las principales razones que desde la industria farmacéutica se esgrime para justificar este sustancial aumento en el empleo reside en que las plantas de producción de medicamentos en España optimizan también su actividad fabricando con un importancia capital hacia mercado exteriores por lo que la necesidad de nuevos empleadores se hace evidente.

Perfil comercial 
El informe elaborado por Michael Page Healthcare a este respecto señala que entre las posiciones más demandadas se encuentran «perfiles de acceso al mercado y precio y reembolso que aseguren la correcta introducción de los fármacos en los sistemas de salud y garanticen su rentabilidad. Desde hace unos años, los perfiles comerciales se reinventan y se apuesta por licenciados en ciencias de la salud sometidos a información médica continuada y a las actualizaciones en últimos resultados de la investigación y ensayos clínicos», destaca la especialista de Michael Page. «La consecuencia directa de este hecho es que se fortalecen las áreas de legal y compliance para dar soporte al área de ventas y marketing», destaca Moreno.
En líneas generales perfiles más técnicos del área de regulatorio y departamento médico se convierten en figuras clave de soporte para el desarrollo del negocio farmacéutico.

Época de fusiones 
Otra de las razones que también arrojan luz sobre la positiva evolución de lo laboral en la industria farmacéutica reside en que la pérdida de patentes provoca procesos de fusión y adquisiciones que ya han comenzado a experimentarse. Por lo que ante la dificultad de crecer orgánicamente se espera que a lo largo de este 2015 y de 2016 se sucedan operaciones de este tipo. De ahí que se constate que muchas de las compañías nacionales e internacionales con delegación en España «estén haciendo verdaderos esfuerzos por destacar en I+D y mejorar así su competitividad», asevera Mar Moreno.
Desde Michael Page Healthcare destacan por su experiencia profesional que «el entorno farmacéutico ha sido siempre muy dinámico. Fusiones y adquisiciones entre compañías con líneas de negocio complementarias hacen que el mercado laboral farmacéutico se vea afectado. En la mayoría de los casos, tras una fusión o una compra tiene lugar una reorganización estructural en la que casi siempre la red de ventas es la más afectada. Tras dicha reorganización surgen necesidades más acordes con la nueva estructura y reorganización y las compañías llevan a cabo planes para satisfacer esas demandas», precisa Moreno.
El último de los aspectos que tiene relación directa con el plano laboral es el salario. Desde Michael Page aseguran que los sueldos se mantienen en la industria farmacéutica y se introducen otras complementos que ayudan a hacer atractiva la oferta laboral. «El salario variable y otros beneficios sociales cada vez más atractivos se utilizan como añadidura al fijo al paquete retributivo y como herramienta de retención. Buenos profesionales a nivel de formación y experiencia reducen sus expectativas salariales para mantener su actividad profesional».

Fuente: El Global