Datos de la vida real para evaluar la efectividad real del fármaco

Los ensayos clínicos aleatorizados tradicionales no desaparecerán, pero necesitan complementarse con evaluaciones que muestren no sólo la eficacia, sino también la efectividad real de los fármacos, según los expertos reunidos por la Fundación ECO en su VII Seminario sobre Retos Actuales de la Oncología Médica en España, celebrado en Madrid.

Algunos de estos expertos, de hecho, se han expresado con bastante contundencia, como Xavier Badia, CEO de Omakase Consulting: «Es absurdo que la financiación de un fármaco se base sólo en ensayos clínicos cuando tenemos disponibles datos de la vida real (RWD, por sus siglas en inglés). Lo que debemos saber es si el fármaco cumple o no los resultados que arrojó en el ensayo clínico».

A su juicio, la financiación debería ir condicionada «a una reevaluación que, además, tendríamos que hacer los que utilizamos los fármacos». Del mismo modo, también los médicos están llamados, según Badia, a «insistir más en la necesidad de pasar a adoptar una cultura de los resultados en salud».

Coincide con este punto de vista Antonio Fernández, director de Market Access en Janssen España: «Hasta la fecha, el beneficio clínico de un medicamento se ha definido en el ensayo clínico, pero este modelo sólo informa sobre ressultados a corto plazo. Frente a esto, los RWDpermiten conocer los resultados reales en salud, a medio y largo plazo; es decir, el valor real de la innovación».

Catálogo de resultados
No obstante, no todos los resultados son iguales: «En el caso de la Oncología, se pueden establecer tres estamentos: la supervivencia, los efectos secundarios y las secuelas permanentes. Quizá lo que deberíamos hacer es preguntar a los pacientes qué resultados les importan más», ha dicho Andrés García Palomo, jefe del Área de Oncología del Hospital Universitario de León.

En este sentido, Badia se ha mostrado partidario de «establecer un catálogo de resultados por patologías, definiendo cuáles son válidos y cuáles no. Por ejemplo, cuando se habla de fármacos contra el cáncer siempre se habla de supervivencia, y puede que más importante que ésta sea la calidad de vida, una variable fundamental que, en ocasiones, no tiene correlación con variables clínicas».

Fuente: Diario Médico