Las adquisiciones se triplican en la industria farmacéutica en el primer semestre del año

Las adquisiciones en el sector farmacéutico se han triplicado en el primer semestre de 2015, según la consultora internacional KPMG. Hasta el momento se han registrado movimientos por valor de 221.000 millones de dólares (191.000 millones de euros), tres veces más que las cifras alcanzadas en el mismo periodo de 2014. El último gran anuncio lo realizó la farmacéutica israelí Teva, con la adquisición del negocio de genéricos de Allergan por 36.800 millones de euros. Con este movimiento, Teva aparcó su intención de adquirir Mylan, tras meses de cruces de declaraciones y de lanzamiento de grandes ofertas. Al mismo tiempo, Allergan anunciaba la compra de la biofarmacéutica Naurex por 484 millones de euros.
En los últimos tres años, la industria farmacéutica se está transformando de una forma muy acelerada. Las compañías ven las adquisiciones como una manera efectiva de mantener sus ingresos y crecer al ritmo que exigen los inversores. Además, es una forma de adquirir innovaciones prometedoras en fases avanzadas sin tener que realizar la inversión en I+D desde el comienzo, una tendencia al alza ante la subida de costos de investigación y desarrollo. Los bajos tipos de interés actuales, también ayudan a explicar estos movimientos.
Precisamente el pasado mes de julio se publicó el Barómetro 2015 de la industria de medicamentos y tecnología sanitaria realizado por KPMG. Este apuntaba que el 78 por ciento de los directivos de la industria farmacéutica y de la tecnología sanitaria en España considera que durante este año sus empresas protagonizarán alguna operación corporativa. Aquí, las fusiones o adquisiciones, señaladas por un 46 por ciento, serán las más recurrentes, según el citado informe. La comercialización de licencias es la segunda opción, señalada por un 44 por ciento, y a continuación las alianzas estratégicas, elegidas por dos de cada cinco encuestados.
“La mejora de las expectativas de crecimiento para los próximos años en un entorno macroeconómico de mayor estabilidad, y la reducción de los ratios de apalancamiento de las compañías farmacéuticas ha contribuido a este incremento de la actividad de fusiones y adquisiciones”, explica en el informe Luis Zaragoza, director de finanzas corporativas de KPMG en España.
Y es que, efectivamente, el crecimiento está regresando a la industria farmacéutica. Tras varios años de crisis, en consonancia con la situación del país, tres de cada cinco directivos percibieron en 2014 cierta recuperación en sus cifras de negocio. De la misma forma, un 61 por ciento considera que su rentabilidad aumentará entre 2015 y 2016.
En este sentido, José Ignacio Rodríguez, socio responsable del sector de Ciencias de la Salud de KPMG España, explica en la publicación que este dinamismo que se observa en el mercado farmacéutico va dirigido a reorganizar los modelos de negocio de las empresas para adaptarse a los cambios que se producen en el entorno de la salud y a los derivados de la rápida evolución tecnológica. Aquí, dice, una parte importante de la estrategia de crecimiento “se ve reflejada en la elevada actividad de operaciones corporativas, con un patrón común marcado por el acceso a nuevos mercados, liderazgo en nichos específicos y búsqueda de especialización y redimensionamiento de estructuras”.

Movimientos de Pfizer
En estos primeros seis meses de 2015 Pfizer recibió la aprobación para la adquisición definitiva de Hospira por 17.000 millones de dólares (aproximadamente 14.700 millones de euros). Además, unos meses más tarde, la compañía farmacéutica norteamericana anunció un acuerdo con GlaxoSmithKline (GSK) para adquirir sus vacunas antimeningocócicas conjugadas tetravalentes frente a la meningitis ACWY, Nimenrix y Mencevax, por un total de 115 millones de euros.
Precisamente el pasado mes de mayo un informe elaborado por Deutsche Bank consideraba que la empresa estadounidense, tras fracasar el año pasado en su intento de compra de AstraZeneca, podría lanzarse por la adquisición completa de GSK con una oferta de 146.000 millones de dólares (132.700 millones de euros), lo que, de suceder, sería la mayor fusión de la historia en el sector farmacéutico y crearía un grupo con una facturación anual de casi 100.000 millones de dólares. De hecho, Ian Read, presidente ejecutivo de Pfizer, no ha ocultado su deseo de acometer una gran adquisición, con el fin de utilizar los 30.000 millones de dólares que tiene en tesorería y rebajar su factura fiscal, trasladando el grupo resultante de la posible compra a un país con impuestos más bajos que Estados Unidos.

Otras adquisiciones
Por otro lado, la compañía irlandesa Perrigo continúa con su fase de expansión con la compra de la empresa alemana Naturwohl Pharma GmbH. Este movimiento se une a la adquisición de Omega Pharma anunciada el pasado mes de marzo. Estos movimientos han vemido a fortalecer a una compañía que buscaba alejarse del fantasma de la adquisición por parte de la norteamericana Mylan.
Por otra parte, Abbvie adquirió Pharmacyclics, Celgene se hizo con Receptos, en un acuerdo que refuerza su cartera de inflamatorio y de inmunología y Endo compró Par Pharmaceutical.
Según Taron Wade, analista de Standard & Poor’s, “las compañías farmacéuticas tienen actualmente suficiente holgura financiera para realizar adquisiciones, incluso de cierto tamaño, sin que se vean afectados sus ratings. Las farmacéuticas de Norteamérica están siendo más agresivas a la hora de financiar grandes operaciones con deuda en 2015, como demuestra la compra de Pharmacyclics por AbbVie por 21.000 millones de dólares”.
Además de las posibles grandes adquisiciones, “también es posible que se den operaciones más pequeñas de transferencia o intercambio de parte de los negocios de las distintas compañías, que vendrían a refinar las estrategias de las mismas en la dirección de una mayor especialización”, según explicó a EG Pablo Moreno, director de Operaciones de Clientes de IMS Health. A su manera de ver, “la especialización proporciona ventajas de eficiencia tanto en investigación como a nivel comercial, lo que puede estar detrás de algunas de las operaciones que se han producido”.

Fuente: El Global