La industria farmacéutica trabaja en el desarrollo de 563 moléculas para la enfermedad cardiovascular

Con motivo del Día Mundial del Corazón que se celebra el 29 de septiembre, Farmaindustria ha comunicado que, según datos de la Asociación Internacional de la Industria Farmacéutica (IFPMA), los laboratorios de todo el mundo trabajan en 563 moléculas que, en distintas fases de investigación y desarrollo, podrían potencialmente acabar convirtiéndose en fármacos innovadores contra la enfermedad cardiovascular.

Cada año mueren en el mundo 17,5 millones de personas a causa de la enfermedad cardiovascular (ECV), que incluye las patologías cardiacas y cerebrovasculares. Hoy en día, la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el planeta y se estima que la cifra ascenderá a 23 millones, en el año 2030. Asimismo, la enfermedad del corazón constituye la primera causa de muerte en España. En 2016, suponían el 29,2 por ciento del total de fallecimientos.

Sólo en España, Farmaindustria destaca que en la última década se realizaron 259 ensayos clínicos en estas patologías que permitieron, entre otras cosas, facilitar el acceso temprano de miles de pacientes a medicamentos novedosos.

En la actualidad, la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos para las enfermedades cardiovasculares avanza en una triple dirección: anticuerpos monoclonales con acción hipolipemiante, inhibidores enzimáticos para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca y terapia génica dirigida a la reactivación del gen de la telomerasa y la regeneración de cardiomiocitos en pacientes que sufrieron un infarto de miocardio.

Factores de riesgo
El informe ‘El valor del medicamento desde una perspectiva social‘, realizado por el centro de investigación Weber, refleja que en España, entre los años 2000 y 2015 se observó una importante reducción en la tasa de mortalidad por accidentes cardiovasculares, con una caída del 32,2 por ciento en el caso de la enfermedad cerebrovascular y del 4,6 por ciento en el caso de los infartos de miocardio. El mismo informe recoge otro estudio de 2007 que concluye que el 47 por ciento de las muertes evitadas en Estados Unidos por enfermedades cardiovasculares se debió al beneficio terapéutico de los nuevos fármacos.

Los factores de riesgo que se asocian a una mayor probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular son la hipercolesterolemia, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, una dieta inadecuada, la obesidad, el estrés y la ansiedad, el consumo de drogas, los antecedentes familiares y el uso de anticonceptivos orales.

La Fundación Española del Corazón (FEC) ofrece una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de padecer estas dolencias o mejorar la calidad de vida si ya se sufrió una. Entre ellas destaca la conveniencia de mantener una alimentación cardiosaludable combinada con la práctica sostenida de ejercicio físico. Además, no fumar, controlar el peso y los niveles de colesterol y glucosa, vigilar la grasa acumulada en el abdomen y la tensión arterial, y controlar el estrés y la ansiedad.

Fuente: Acta Sanitaria