La Industria Farmacéutica propone una sanidad sostenible, eficaz y equitativa

Durante la cuarta sesión del ciclo de encuentros ‘Nuestra contribución al Pacto de Estado por la Sanidad’, organizado por la Asociación Española de Derecho Farmacéutico (Asedef), los presidentes de Aeseg, Biosim y Farmaindustria han reclamado su papel en el Pacto de Estado por la Sanidad. Según las patronales de la Industria Farmacéutica, este acuerdo debe desarrollarse bajo los principios de equidad, eficiencia y con una financiación suficiente, además de ser consensuada entre los diferentes actores implicados: todos los grupos políticos, el Gobierno, administraciones, los pacientes y la industria.

Humberto Arnés, Director General de Farmaindustria ha declarado que “Introducir nuevos medicamentos para un uso más eficiente de los recursos, garantizar una coordinación adecuada para asegurar la equidad y aprobar una financiación suficiente son las tres bases sobre las que debería asentarse un Pacto de Estado para impulsar el Sistema Nacional de Salud y afianzar su sostenibilidad futura y vigencia como uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo por su cobertura y calidad de servicios”

Según Arnés, la eficiencia en el uso de los recursos debería ser una obligación y es un campo en el que todavía se pueden realizar muchas mejoras puesto que entre un 20 y un 30% de los recursos destinados a sanidad se utilizan de forma ineficiente.

Esa eficiencia debe trasladarse al consumo de medicamentos, realizando campañas informativas y formativas para la población en cuanto al correcto uso del medicamento y para mejorar la adherencia a los tratamientos. Reforzar la importancia de terapias preventivas, como las vacunas o los antihipertensivos, puesto que la prevención también supone el ahorro. Todo ello apoyándose en el uso de los medios tecnológicos actuales que facilitarán esa eficiencia.

“Es posible gracias a la revolución de las tecnologías digitales, que permiten la medición de un gran número de variables y la relación entre ellas. Asimismo, y como consecuencia de este nuevo planteamiento, deben introducirse fórmulas inteligentes para financiar los nuevos fármacos. Pudiendo medir el valor real que aporta un fármaco en la práctica clínica es posible actuar con fórmulas de riesgo compartido o similares”, ha recalcado Arnés.

Para Arnés, la escasez de recursos financieros es uno de los puntos más débiles del sistema sanitario español, pues adolece de un déficit financiero estructural superior a los 10.000 millones de euros (alrededor de 1 punto del PIB), a eso además hay que añadir un sistema descentralizado de 17 autonomías. Arnés propone un “coordinador único en un modelo descentralizado con 17 comunidades con autonomía de gestión en la prestación de la asistencia sanitaria pública”.

Realizando estas mejoras, el sistema sanitario español podría hacer frente a los diferentes retos que se le presentan en el futuro, como pueden ser el envejecimiento de la población, la cronicidad de enfermedades que antes eran mortales, y la irrupción en el ámbito sanitario de nuevas tecnologías y terapias.

Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda ha coincidido con Arnés en que nuestro sistema sanitario es “magnífico pero con recursos financieros insuficientes”, abogando por un plan estratégico con políticas farmacéuticas donde convivan fármacos innovadores y tecnología sanitaria con otras opciones más coste-eficientes como son los medicamentos genéricos, que proporcionan sostenibilidad, accesibilidad y contribuyen al desarrollo industrial.

“Consensuado con todos los agentes del sector, el plan debe estar dotado de una financiación suficiente, realista y asumible por las comunidades autónomas y la Administración central, y asegurar el acceso a los medicamentos en todo el territorio nacional en igualdad de condiciones y bajo el paraguas de la cohesión. Además, en una sociedad donde la esperanza de vida y la cronicidad aumentan, el genérico es capital en cualquier plan estratégico”, ha declarado el director general de Aeseg, quién también ha remarcado que el sector del genérico es uno de los motores más interesantes de la economía del país, y más comprometido con el PIB.

Asimismo, ha propuesto que el ahorro que generan los genéricos revierta en una mejor financiación de medicamentos innovadores y dotación del sistema sanitario, y reclamó estabilidad jurídica para el sector ante los constantes cambios que se llevan produciendo en los últimos años.

Pr su parte, Joaquín Rodrigo, Presidente de Biosim, considera “imprescindible” un Pacto de Estado por la Sanidad, pero que evite el uso de ésta como arma arrojadiza, y ha defendido que la industria de los biosimilares tenga también cabida porque estos medicamentos aportan al Sistema Nacional de Salud eficiencia, mayor accesibilidad y una mayor sostenibilidad.

Fuente: Pharma Market