La EMA señala las tres favoritas que cumplen los requisitos técnicos, de continuidad y personal

El proceso de elección de la futura Agencia Europea de Medicamentos (EMA) sigue su curso. Si hace a penas una semana se conocía la evaluación de la Comisión Europea sobre las candidaturas a acoger la sede de la EMA tras el Brexit, esta semana es el turno de la propia agencia. Ámsterdam, Barcelona y ahora, Copenhague, pasan a conformar el pódium de ciudades que mejor cumplen los requisitospara albergar la agencia europea. Entre otras variables la EMA ha valorado el cumplimiento de los plazos para la reubicación, las condiciones técnicas, la propuesta de edificio, así como los servicios e instalaciones.

Así, si bien las cinco primeras candidatas garantizan una media de retención del personal del 73 por ciento, esta se reducía, por ejemplo, en caso de Copenhague, al 65 por ciento. Es decir, afinando, sólo las tres primeras garantizan que la agencia esté plenamente operativa con una demora que no sobrepase un plazo irreversible. De hecho, escoger alguna otra sede para la agencia pondría en riesgo la funcionalidad de la EMA en los años posteriores al Brexit (ver tabla).

Además, la evaluación ha tenido en cuenta los parámetros con los que se mide la capacidad de continuar la actividad una vez que Reino Unido abandone la Unión Europea. La vigilancia farmacológica, aprobación de medicamentos innovadores y autorizaciones de comercialización, son algunas de las tareas que deberá garantizar la nueva sede. Algo que, sin embargo, no han sido capaces de demostrar algunas candidaturas, como es el caso de Viena, que se descuelga de las mejor valoradas por no cumplir con las necesidades de servicios e instalaciones requeridas. Muy por detrás quedan otras como Atenas, Bratislava, Bucarest, Helsinki, Malta, Sofía, Varsovia o Zagreb.

Hay que apuntar que la EMA no se basó exclusivamente en las informaciones proporcionados por las candidaturas, sino también en datos disponibles públicamente, es decir, hizo sus propias averiguaciones. Así, entre las demás variables analizadas por la propia EMA se encuentra la accesibilidad de la ubicación. En este punto valora la cercanía de los hoteles, un factor a tener en cuenta por las largas sesiones de trabajo que finalizan tarde. Además la EMA examinó la disponibilidad de vuelos en todos los aeropuertos identificados en la lista de clasificación de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) vinculada a la ciudad anfitriona candidata.

El argumento que esgrime la agencia es que “espera que la publicación de esta información sea útil para los Estados Miembros al decidir sobre una nueva ciudad anfitriona adecuada y, por lo tanto, asegurar que el organismo estará plenamente operativo durante y después de su reubicación”. Esta información viene a reforzar el temor que planteo el director ejecutivo de la EMA, Guido Rasi en una entrevista concedida a Reuters: “La oncología es un buen ejemplo. Los pipeline son muy prometedores para nuevas alternativas para el cáncer y si hay una interrupción severa, podrían demorarse o ser imposibles de aprobar “.

Fuente: El Global