Archivo de la categoría: Precios

Laboratorios afinan sus estrategias de cara a la libertad de descuentos

En enero habrá libertad de descuentos de mayoristas y laboratorios a las farmacias y no será prioritario el genérico cuando se prescriba por principio activo. Esto está haciendo que empresas del sector afinen su estrategias para enfrentarse a un nuevo escenario y ya se estén produciendo una serie de movimientos comerciales y contactos entre compañías que les permitan ir ganando posiciones en un mercado cada vez con menos margen.

Según ha podido constatar CF en un sondeo entre empresas representativas del sector del EFG y la distribución, los actores ya están tomando posiciones y echando cuentas ante lo que está por venir. Algunas pistas que lanzan es qué cifras podrían alcanzar los descuentos, aunque no habría unanimidad. Así, mientras varias de las grandes compañías del top ten del EFG hablan de descuentos medios de entre el 40 y 50 por ciento para las boticas de mayor tamaño, fuentes de la distribución matizan estas previsiones y explican que, si se tienen en cuenta las compras del 80 por ciento de las farmacias (medianas y pequeñas), “no hay que esperar que los descuentos sobrepasen, en el mejor de los casos, el 30”.

Asimismo, desde los genéricos se indica el tope del 60 por ciento, como la bonificación por encima de la que se estaría vendiendo a pérdidas, y explican a CF que se trata de cifras medias, que incluirían presentaciones de alta rotación –que podrían disfrutar de un 70 por ciento de descuento– y las de muy baja –con tan sólo el 10–.

También apuntan, la mayoría de las fuentes, que las dos medidas incluidas en la Ley de Presupuestos del Estado no tendrían un impacto muy significativo. En el caso de la eliminación de la prioridad del genérico, por la madurez de este mercado; y en el caso de las bonificaciones, porque la norma sólo ha avalado unas medidas incentivadoras que ya existían. No obstante, precisan que habrá afectación en la medida en que permitirá a la farmacia escoger a sus proveedores también por rentabilidad, por lo que los laboratorios deberán tenerlo en cuenta y disponer de una “oferta atractiva y de calidad”.

Alguna voz discrepante de uno de los gigantes del EFG en España considera que sí se va a resentir este mercado. “Compañías de genéricos se plantearán seriamente seguir apostando e invirtiendo en el desarrollo de nuevos productos para España, pues la penetración será muy baja”, afirman. Y también precupa la presión que puedan ejercer los innovadores, aunque éstos prefieren no entrar a este secreto asunto de las nuevas estrategias comerciales.

Y es que los últimos datos de la consultora IMS Health afirman que el crecimiento de los genéricos estaría estancándose mientras las marcas habrín frenado su caída. La explicación, como recogía la semana pasada CF, estaría en la baja penetración del genérico, consecuencia de la falta de patentes de superventas y de moléculas cada vez más especializadas. En esto coinciden todos: si este retroceso del EFG se consolidara en 2016, los planes de los laboratorios de cara a los descuentos podrían cambiar. Habrá que esperar al primer trimestre del año que viene para ver cómo impactan las medidas, pero  sería deseable más incentivos para el genérico y que vuelva la diferenciación de precio, insisten.

Fuente: Correo Farmacéutico

Los precios de los medicamentos se examinan bajo el microscopio

¿Cuál es el valor de los ‘medicamentos de precisión’ que salvan vidas? Si creas un medicamento que cura una enfermedad anteriormente difícil y cara de curar, ¿cuánto deberías cobrar por tu invento?

¿Deberías fijar el precio a un nivel relacionado con el costo de desarrollo y fabricación? O ¿deberías elevar el precio de acuerdo con el “valor” que consideras le estás ofreciendo al paciente — aun si sobrepasa por mucho lo que el mercado pueda soportar?

A la industria farmacéutica le cuesta poco trabajo responder a esta pregunta. Cada vez más adopta agresivamente la opción basada en el valor.

Tal vez el mejor ejemplo sea Sovaldi, un tratamiento exitoso recientemente lanzado para el potencialmente fatal virus que daña al hígado: hepatitis C. A diferencia de medicamentos anteriores que tienen efectos secundarios desagradables y sólo curan a una tercera parte de los pacientes, elimina el virus en cerca de 95 por ciento de aquellos que se someten a un tratamiento de doce semanas con muy pocos efectos secundarios.

El problema es el costo. El fabricante de Sovaldi, Gilead Sciences, ha puesto un precio de lista para ese régimen de US$84,000.00.

La compañía lo justifica pues se compara favorablemente con el costo de un trasplante de hígado para aquellos pacientes cuya condición ha degenerado en cirrosis. Pero éste es un tratamiento que se hace como un último intento para sólo una minoría de casos.

Más de tres millones de estadounidenses tienen hepatitis C, y en el mundo hay un estimado de 150 millones que la padecen. El tratamiento de esos pacientes en EEUU costaría casi US$300 mil millones — una cantidad que rompe cualquier presupuesto de los ya abrumados sistemas de cuidado de salud.

El precio de Sovaldi, por supuesto, ha encantado a Wall Street y Gilead está valuada ahora en US$170 mil millones, más que Merck, la quinta compañía farmacéutica en el mundo de acuerdo a ventas. Pero ha creado considerable animadversión entre los sistemas de salud que ahora tienen que pagar. Medicare y Medicaid, dos programas públicos estadounidenses de seguro médico, pagaron hasta US$6 mil millones a Sovaldi el año pasado (de un total de US$12 mil millones de ventas mundiales). Ahora Medicaid dice que no tiene otra opción más que racionar el acceso a los casos más serios.

Jeff Myers, jefe de Medicaid, compara la conducta de Gilead desfavorablemente con la de otros inventores de medicamentos en el pasado. “Si Jonas Salk hubiera cobrado por la vacuna del polio como Gilead, aun tendríamos polio”, refunfuña. El economista Jeffrey Sachs es aún más mordaz: “Este margen de beneficios sobre el costo de Gilead está cerca de 1000 por 1, probablemente un récord mundial”.

Gilead no está solo en el hecho de poner precios muy altos a los ‘medicamentos de precisión’. Vertex, otro grupo farmacéutico prometedor, recientemente lanzó Kalydeco, una píldora contra la fibrosis cística que cuesta US$300,000 al año. Praluent, de Sanofi, un nuevo tratamiento para el colesterol, se va a vender a US$14,600, comparado con las estatinas que cuestan unos cuantos cientos de dólares al año. Estos precios ayudan a explicar por qué la cuenta total de medicamentos de EEUU subió 14 por ciento en 2014.

Establecer el precio basado en el valor puede sonar factible. Después de todo, muchos sistemas de cuidado de la salud tienen un tipo de contabilidad que le confiere un costo a la vida — por más que suene poco moral. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido ha creado cifras complejas para calcular los “años de vida de calidad ajustada” — la cantidad que podría pagar por un año de vida adicional que de otra forma el paciente hubiera perdido.

Pero es muy cuestionable si éste debe ser el modelo correcto para ser usado por las compañías. Pensemos en los negocios en que el uso del modelo basado en el valor es común. Las líneas aéreas lo utilizan para vender lugares escasos en vuelos populares. Los fabricantes de artículos de lujo lo usan para justificar precios para bienes que están fuera de toda proporción con el costo de producción. Como dice el economista del cuidado de la salud Jack Scannell, es una manera de cobrar más.

El público acepta todo esto pues puede responder perfectamente yendo a otro lado — no tomando ese vuelo a Bali, por ejemplo, o rechazando esa bolsa de Chanel. Pero ése no es el caso con los remedios que salvan vidas, especialmente cuando la alternativa no existe o es mucho menos efectiva. Esta maximización agresiva del valor también cae mal en un sistema de patentes que suprime la competencia al conceder a una compañía farmacéutica un monopolio legal por cierto tiempo para vender un medicamento que ha descubierto.

El racionamiento es la última consecuencia de los precios altos de medicamentos. Poco sorprendentemente, esto no es popular y causa una reacción. En algunos estados en EEUU, hay políticos que buscan promulgar leyes para forzar a las farmacéuticas a revelar más información acerca del costo de producción de sus remedios excepcionalmente caros. Inclusive se habla de poner límites a los precios.

La industria dice que esos límites sólo provocarían una fuga de capitales, recortando la innovación y eventualmente dañando a pacientes. Pero es un argumento difícil de mantener cuando compañías como Gilead y Vertex están logrando márgenes brutos del 90 por ciento y el precio de las acciones está por el cielo. La innovación farmacéutica ha sido uno de los grandes éxitos del siglo pasado, mejorando las vidas de las personas en una forma importante alrededor del mundo. Pero si seguimos en este camino, la industria deberá aprender a fijar sus precios con más cuidado.

Fuente: Diario Libre

España rechaza un negociador único para los precios de los medicamentos de la UE

A pesar de que el ‘maremágnum’ provocado por las nuevas terapias de la hepatitis C parece haber pasado, los países miembros de la Unión Europea (UE) siguen buscando nuevas fórmulas a la hora de negociar precios para medicamentos innovadores que les permitan reducir costes.

Rubén Moreno, secretario general de Sanidad y Consumo.
La última propuesta, en este sentido, ha llegado desde Bélgica. Según ha revelado Rubén Moreno,  las autoridades de este país han propuesto que haya un negociador único para los precios de los medicamentos en la UE, de forma que el coste para cdad país se adapte al nivel de vida de cada uno de ellos. Esta iniciativa se ha puesto sobre la mesa en reuniones que el secretario general de Sanidad y Consumo ha calificado de “alto ‘standing’”, por encima de los encuentros de los propios ministros.

Sin embargo, según Moreno, España ha rechazado taxativamente esta idea. “Nosotros no podemos aceptar esa situación, porque si hay un negociador alemán, España pagaría lo que paga Alemania y me gustaría pagar lo que paga Grecia”, ha sentenciado. En este sentido, Moreno ha considerado que “es probable” que haya a nivel de ministros un mecanismo “informal” mediante el cual haya una negociación que “permita un precio justo” de los medicamentos.

Moreno ha abordado estas cuestiones durante su intervención en la inauguración del ‘III Seminario Gestión en farmacia hospitalaria para directivos’ en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que se celebra en Santander. En la misma, también ha reivindicado la defensa que hace el Ministerio de Sanidad de la salud de los ciudadanos “como bien superior por encima de las normas del mercado” porque, en su opinión, el liberalismo económico “no puede hacer olvidar” la salud de los españoles.

El secretaio general ha defendido que en los últimos tres años y medio se ha mantenido un “alto nivel” de prestación farmacéutica del que, en su opinión, “podemos sentirnos orgullosos”. Todo ello gracias a las políticas sanitarias del Gobierno, como por ejemplo el establecimiento de un techo de gasto, lo que ha provocado “situaciones complicadas” y un “lucro cesante” para la industria farmacéutica, pero que, ha añadido, “permite un acceso universal y la entrada de nuevos medicamentos” sin que aumente el gasto público.

Simplismo

Por ello, ha asegurado que sería “simplista” decir que “estamos satisfechos con lo que hemos hecho”, como establecer este techo de gasto o una política y un sistema de riesgos compartidos, debido a que, a su juicio, “la plétora de innovaciones que viene es de una dimensión extraordinaria”.

De esta forma, ha concretado que en la legislatura actual se han desarrollado 140 medicamentos innovadores y que en los que resta de legislatura “quedan otros diez”, al tiempo que ha comentado que gracias a los “modelos específicos” que desde 2012 han sustituido a las “medidas horizontales, afectando a todos los medicamentos por igual”, se ha podido “financiar innovaciones farmacéuticas” como el hallazgo de nuevas moléculas.

“Y seguirán llegando nuevas moléculas”, les ha dicho a los representantes de la industria farmacéutica presentes en la inauguración del seminario. Al mismo tiempo, ha remarcado que las innovaciones farmacéuticas “no son baratas” y que “por desgracia, las innovaciones no siempre se pueden incorporar” debido a las condiciones del mercado económico liberal.

Además, ha defendido la labor del Ejecutivo mediante “reformas” y no con “ajustes fuertes” como los que han realizado los países rescatados t también ha reivindicado las políticas del ministerio de Sanidad en lo relativo a la prestación de medicamentos contra la hepatitis C. “Estamos por delante de la mayoría de países del entorno” en este ámbito, ha asegurado.

Fuente: Redacción Médica

Reformular el modelo para separar el coste de la I+D del precio del fármaco

“Aprovechar la reforma de la Ley de Patentes, incluyendo una enmienda en el Senado, para limitar los derechos por el abuso que se hace de las licencias” es una de las recomendaciones que un grupo de expertos han recogido en un informe para blindar el uso de medicamentos ante “los precios injustificados y desorbitados”. Así lo expone el documento ‘Acceso a los nuevos medicamentos. El ejemplo de la hepatitis C: costes, precios y patentes’ presentado en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC).
Un análisis que ha servido para que médicos, economistas y abogados recojan distintas fórmulas para garantizar el acceso a las innovaciones y que recoge las peticiones de la OMC de alterar las licencias. Como destacó su presidente Juan José Rodríguez Sendín, “hay que revisar el sistema de patentes y ponerle límites en beneficio de los pacientes”. A corto plazo los expertos lo tienen claro: si no se pone solución “basta con un número de innovaciones no muy alto para que la estructura del Sistema Nacional de Salud (SNS) se resquebraje”, destacó el jurista Javier Sánchez-Caro.
El problema de inequidades que genera el alto precio de los fármacos podría ir en aumento a juicio de los expertos, sobre todo, si se tiene en cuenta que “las patentes químicas han crecido un 5 por ciento, pero las biotecnológicas lo han hecho más de un 12 por ciento”, explicó Ramón Gálvez, neurólogo y experto en gestión sanitaria y dirección hospitalaria.
Ante este panorama hay que reformular el modelo y por tanto, “conseguir un nuevo equilibrio entre el interés público, en este caso de la sociedad, y el beneficio privado, de la industria farmacéutica”, comentó el ex secretario general de Sanidad, Fernando Lamata.
Las herramientas para ello ya están a disposición de todos, por ello, aprovechando la revisión legislativa que se está haciendo de la ley los autores son partidarios de alterar las patentes. “La legislación contiene elementos suficientes para hacer frente al problema, mediante excepciones y limitaciones”, planteó Sánchez-Caro. Esta solución, además, podría ir de la mano de otras fórmulas, como auditar las negociaciones entre la Administración y la industria para que el precio se ajuste al coste de forma justa y prudente.
Además, señalan que condicionar el mantenimiento de las patentes a la fijación de precios sería también necesario. De esta manera, habría que establecer un control riguroso de la actuación de la Comisión de Precios y del Comité Asesor, así como de los conflictos de intereses y régimen de incompatibilidades. De hecho, “el 85 por ciento del presupuesto de la Agencia Europea proviene de las tasas que la industria paga por las autorizaciones de nuevos fármacos”, advirtieron. Una buena forma de hacerlo sería publicando las actas de dichos órganos.
Pero los expertos van más allá, y el hecho de que el derecho de las empresas a obtener beneficios colisione con el derecho a la salud y la vida es motivo más que suficiente para quitar opacidad a todo este proceso. Así, Sánchez-Caro, instó a dar más transparencia a los costes de fabricación, así como de investigación y desarrollo, “explicando las ayudas públicas en los ensayos clínicos”, y la industria farmacéutica debería detallar qué beneficio esperado se incluye en el precio. En este sentido, habría que descontar de los costes de producción toda la inversión pública recibida para la I+D.
Asimismo, los expertos son partidarios de utilizar la evaluación coste-beneficio para rechazar la financiación pública de un medicamento que no aporte valor, pero no para fijar el precio.
Licencias obligatorias
Tanto Lamata como el resto de autores aseguran que de no llegar a un acuerdo entre Gobierno e industria para ajustar los precios a los costes, habría que conceder licencias obligatorias y promover la fabricación de genéricos en otras empresas. “Si no hay empresas interesadas en la fabricación de genéricos, o se bloquean estas iniciativas por la compañía original, habría que organizar la producción de genéricos en un laboratorio público”, matizó el ex secretario general de Sanidad.
A nivel Europeo la situación parece más complicada, ya que no es la primera vez que Europa intenta hacer un frente común para diseñar una estrategia que garantice el acceso a los fármacos, acordando una reducción drástica de los precios. En 2014, como recuerda Gálvez, ya se intentó llevar a cabo con los fármacos de la hepatitis C. Además, como destacaron los expertos las compañías negocian sus precios en el ámbito nacional teniendo en mente cómo puede afectar el precio fijado en un país sobre los que se fijarán en otros países. “De esta forma rechazarán acuerdos de precios más bajos, para evitar la aplicación automática mediante el sistema de precios de referencia en otro país”, explicó Lamata.
Con todo, los expertos defienden fórmulas como la compra centralizada, reducir el tiempo de protección de la patente y vincular la financiación de I+D al establecimiento de licencias socialmente responsables.
En el marco mundial, son partidarios de promover un convenio estableciendo mecanismos para la fijación de prioridades, la coordinación de esfuerzos de la I+D y la creación de un fondo global público.
En esta línea, los autores tienen claro que los gobiernos tienen que abordar una serie de medidas complementarias de forma inminente. La negociación y fijación de precios más bajos; el reembolso de los medicamentos que aporten valor y la desfinanciación de los que no; alterar las patentes cuando sea necesario; y darle más papel a la Unión Europea.
En definitiva, instan a los partidos políticos a hacer propio este documento como herramienta de cambio.
Fuente: Gaceta Médica

El valor del medicamento, nuevo portal de FARMAINDUSTRIA

El portal se nutre de diversos contenidos audiovisuales (vídeos, infografías, informes, etc.) en los que se dan a conocer datos sobre lo qué han supuesto las medicinas en el abordaje de algunas de las principales patologías que afectan a nuestra sociedad. A lo largo de los próximos meses esta página se actualizará con información individualizada por áreas terapéuticas (oncología, cardiología, vacunas, enfermedades raras, etc.).

El objetivo de este portal es dar a conocer a la sociedad la importancia que han tenido los medicamentos en los últimos años en la mejora de nuestra esperanza y calidad de vida, así como poner en perspectiva su aportación social y económica. No en vano,diversos estudios atribuyen directamente a los tratamientos farmacológicos un 40% del aumento de la esperanza de vida en los últimos años.

El portal El Valor del Medicamento se puede consultar en la página web de Farmaindustria.

Fuente: Pharmatech

Sanidad negociará con los laboratorios para alcanzar un “equilibrio” en el precio de los medicamentos

El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, ha asegurado este lunes que negociará con los laboratorios farmacéuticos para “alcanzar un equilibrio” en los precios de los medicamentos.

Alonso hizo estas manifestaciones tras reunirse con Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) y visitar la sede central de Ilunion Customer Services y después de que la Organización Médico Colegial (OMC) advirtiera de que los precios de los medicamentos de última generación para la hepatitis C que establece la industria son abusivos e injustos y podrían llevar al colapso financiero del Sistema Nacional de Salud (SNS).

El ministro ha apuntado que quiere que “los laboratorios sean aliados del sistema”. También ha reconocido que las empresas farmacéuticas tienen que “investigar y presentar innovaciones, eso debe ser financiado”, pero ha añadido que “a partir de ahí vamos a negociar para alcanzar un equilibrio” en los precios de los medicamentos.

Alonso ha afirmado que el Gobierno comparte la preocupación mostrada por la OMC respecto a un posible colapso financiero del Sistema Nacional de Salud.

“Hace tiempo que vienen mostrando su preocupación. He tenido ocasión de hablar con ellos en los últimos días y compartimos la preocupación”, ha dicho.

Fuente: RTVE

El Gobierno priorizará la vinculación del gasto farmacéutico al PIB sobre el RD de precios

El cambio en el Ministerio de Sanidad y la cercanía de las próximas elecciones podrían jugar en contra de la pronta aparición del esperado real decreto de precios y financiación ya que, según han confirmado a Redacción Médica fuentes de la industria, el Gobierno prefiere dar salida a la medida que ligará la evolución del gasto farmacéutico con la del PIB.

A un año de las elecciones generales, el Ejecutivo dirigido por Mariano Rajoy se centraría en medidas positivas a los ojos de la opinión pública, como la que están elaborando conjuntamente los departamentos de Hacienda y Sanidad. Además, la misma fuente señala que el peso del desarrollo de la normativa que regulará el reembolso de los fármacos lo llevaba Pilar Farjas. Su sustitución por Rubén Moreno, que tiene un perfil más político que la exsecretaria, relegaría los asuntos más técnicos. Tampoco se puede descartar que la salida de real decreto se retrase hasta la siguiente legislatura.

Es la patronal del sector innovador, Farmaindustria, la que ha recibido el borrador del documento y actualmente sigue formulando alegaciones, delegando los laboratorios esta función en ella. Entre las novedades que incluirá está la incorporación de los acuerdos de riesgo compartido y de techo de gasto, las revisiones anuales de precios y tras la inclusión de una nueva presentación, o la determinación del precio con la referencia de los países europeos. También se regularán aspectos como el precio notificado y el financiado, la incorporación efectiva del coste-efectividad y la determinación del impacto presupuestario de los medicamentos.

Fuente: Redacción Médica