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AMIFE potencia la relación con los profesionales de la Medicina farmacéutica con la celebración en Madrid de la III Reunión de Directores Médicos

AMIFE es una asociación que une a todos aquellos que ejercen la profesión como médicos y a otros profesionales relacionados con la salud en los Departamentos Médicos de la industria farmacéutica
La IV Reunión de Directores Médicos de AMIFE se celebrará en noviembre de este año.
Guadalupe Martínez, presidenta de AMIFE

La presidenta de la Asociación de Medicina de la Industria Farmacéutica (AMIFE), Guadalupe Martínez, destacó el éxito de la III Reunión de Directores Médicos, celebrada el pasado 25 de abril en el hotel AC Carlton de Madrid, con la participación de los responsables de los Departamentos Médicos de 15 de las principales empresas de la industria farmacéutica. “AMIFE une a todos aquellos que ejercemos nuestra profesión como médicos y otros profesionales de la salud en los Departamentos Médicos y otros departamentos relacionados, como Market Access y Farmacovigilancia, dentro de la industria farmacéutica”.

Este foro de discusión se reúne periódicamente desde 2017 con el objetivo, principalmente, de “tratar y discutir cuestiones comunes de los profesionales de la salud que ejercen su función en los Departamentos Médicos de la industria farmacéutica.”, explicó Xavier Molina, miembro de la Junta de AMIFE, quien añadió que “nuestra asociación promueve el conocimiento y reconocimiento de los profesionales que desempeñan su labor en la Medicina farmacéutica, tanto interna como externamente”.

En la reunión participaron por parte de la industria: Francisco Javier Fernández (Almirall), Emilio Pedrosa (Astellas), Carlos Badiola (CasenRecordati), José Aznar (CLS Behring), Jorge Andrés Muñoz (Daichi Sankyo), Ana Peiró (IPSEN), Aurora Garre (ISDIN), Jaime Sánchez López (Leti), Susana Gómez-Lus (Lundbeck), Eva López (Novartis), Juan Álvarez (Pfizer), Salvador García (Sanofi Genzyme), Carmen Montoto (Takeda), José Luis Bravo (UCB) y Sara Alonso (Vertex Pharmaceuticals). Además de Guadalupe Martínez, por parte de AMIFE intervinieron en la Reunión: Anna Jurczynska, Isabel Sánchez Mago y Cristina Sacristán.

La IV Reunión de Directores Médicos de AMIFE se celebrará en noviembre de este año y hasta entonces se estableció la posibilidad de que los directores médicos se incorporen a los diferentes Grupos de Trabajo de la Asociación, incrementar los contactos entre los miembros de la Junta para desarrollar los temas propuestos en la III Reunión y crear un foro como plataforma de contactos entre directores médicos en la nueva web de la Asociación.

La industria farmacéutica ha duplicado su inversión en investigación clínica en España desde 2005

En menos de tres lustros España ha experimentado un avance sin precedentes en materia de investigación biomédica, hasta situarse en el grupo de países con mejores condiciones de cara al futuro para acoger proyectos internacionales de I+D biomédica. Así se ha puesto de manifiesto en Madrid durante la XII Conferencia Anual de las Plataformas Tecnológicas de Investigación Biomédica, que se desarrolla hasta mañana bajo el lema Cómo potenciar hubs de investigación biomédica en España.

Durante la jornada, que reúne a investigadores, autoridades sanitarias y representantes de compañías farmacéuticas, biotecnológicas y de tecnología sanitaria, entre otros, se ha presentado un balance del Proyecto BEST, una iniciativa estratégica para fomentar la excelencia en la investigación clínica impulsada por la industria farmacéutica y en el que se integran 50 compañías farmacéuticas, 13 comunidades autónomas, 54 hospitales y seis grupos de investigación independientes.

Según estos datos, la inversión en ensayos clínicos realizada en España por las compañías farmacéuticas se ha más que duplicado entre 2005 y 2017, desde los 299 millones hasta los 662, lo que supone un incremento sostenido del 7% anual, y eso pese al inevitable bache de los duros años de la crisis. “Estos 662 millones constituyen casi el 60% del total de inversión en I+D de la industria farmacéutica en España, que ascendió a 1.147 millones en 2017, y ponen de manifiesto el creciente atractivo de nuestro país como destino de estos fondos”, explicó Javier Urzay, copresidente de la Plataforma Tecnológica Española de Medicamentos Innovadores y subdirector de Farmaindustria.

“Este fuerte impulso a la I+D biomédica, que se ha intensificado en los últimos años, y sobre todo desde la entrada en vigor en 2016 del nuevo Real Decreto de Ensayos Clínicos, ha hecho posible, por ejemplo, que España se mantenga entre los seis países de Europa con menores plazos para iniciar ensayos clínicos en oncología”, añadió.

De hecho, según los datos del Proyecto BEST, los plazos de puesta en marcha de los ensayos clínicos, un factor determinante para lograr inversiones en este ámbito, se han reducido una media del 14% en los últimos tres años, hasta los 133 días, frente a 2015, último año en el que estuvo vigente la anterior normativa.

Urzay, que presentó en rueda de prensa el balance del Proyecto BEST junto a Ferrán Sanz, también copresidente de la Plataforma de Medicamentos Innovadores, y los máximos responsables de las otras plataformas de Nanomedicina, Tecnología Sanitaria y Mercados Biotecnológicos, explicó que en el marco de este proyecto, y desde 2004, la industria farmacéutica ha impulsado en España un total de 3.303 ensayos clínicos de nuevos medicamentos.

Estos datos tienen aún más relevancia en tanto en el mismo periodo en que España ha venido incrementando el número de ensayos han ido cayendo en el conjunto de la Unión Europea, lo que pone de manifiesto el creciente atractivo del país frente a otros.

“En los últimos años, además, han aumentado de forma muy importante, hasta alcanzar el 52% del total, los ensayos en fase I y II, que son los más complejos desde el punto de vista de la investigación y permiten a su vez el acceso de los pacientes a las nuevas terapias de forma precoz; esto ha sido posible gracias, entre otros factores, al elevado nivel científico de nuestros profesionales sanitarios, a la calidad asistencial y de infraestructuras del Sistema Nacional de Salud, al apoyo de pacientes y de las distintas administraciones sanitarias y al esfuerzo inversor de la industria farmacéutica”, agregó.

De hecho, en 2018 el porcentaje de pacientes previstos en ensayos clínicos de fases tempranas ascendió al 35,5%, frente al 21,1% de 2017 y al 28,5% de 2016. Igualmente, la participación de centros en este tipo de ensayos creció el pasado año hasta representar un 36,7% del total, frente al 32,2% de 2017.

Esta apuesta por la investigación clínica se ha acompañado de un fuerte apoyo a la investigación básica, galénica y preclínica, que engloban inversiones superiores a los 260 millones de euros al año. Además, dentro del ámbito de la investigación preclínica destaca el desarrollo del programa Farma-Biotech, impulsado por Farmaindustria, que permite poner en contacto a los investigadores preclínicos con las compañías farmacéuticas capaces de asumir el desarrollo clínico de nuevos fármacos.Desde su puesta en marcha, en 2011, este programa ha analizado 519 proyectos de I+D de nuevos medicamentos, de los que 133 han sido presentados a las compañías farmacéuticas, y se han generado hasta el momento 43 nuevas moléculas que están en fase de desarrollo y protegidas por patentes.

“Lo más importante de esta iniciativa -destacó Urzay- es que hemos sido capaces de tender un puente entre los investigadores y pequeñas empresas biotecnológicas que trabajan en proyectos muy prometedores y las compañías farmacéuticas que tienen los medios y la tecnología necesarios para poder emprender la investigación clínica y tratar de hacer llegar a los pacientes nuevos medicamentos. Y tampoco podemos olvidar que gracias a este modelo estamos haciendo posible que la investigación básica española sea ya conocida en los centros de decisión de las grandes inversiones en I+D biomédica a escala internacional”.

Esta vertiente internacional también está siendo potenciada a través de la participación de los investigadores españoles y la industria farmacéutica en los proyectos integrados en la Iniciativa europea de Medicamentos Innovadores (IMI), que acaba de cumplir 10 años y trabaja fomentando los modelos de innovación en abierto y la colaboración público-privada, esencial para lograr resultados en el medio y largo plazo en el ámbito de la investigación biomédica. En este tiempo, IMI ha servido de plataforma para generar unas inversiones de más de 5.000 millones de euros y un centenar de proyectos de colaboración público-privada puestos para el fomento de la investigación y desarrollo de medicamentos innovadores en Europa.

La industria farmacéutica radicada en España ha jugado un papel decisivo en el desarrollo de muchos de esos proyectos, como por ejemplo en los centrados en participación de los pacientes en las actividades de I+D de medicamentos y en el aprovechamiento de las nuevas herramientas de almacenamiento de información (big data) para su explotación en dichas actividades de investigación.

Con todos estos elementos sobre la mesa, las perspectivas de futuro son muy positivas siempre que España siga manteniendo sus actuales atractivos para albergar investigación clínica, y en concreto una legislación favorable a la I+D biomédica, estable y predecible, y una adecuada protección a los derechos de protección de la propiedad industrial y un marco estimulante para favorecer la colaboración público-privada.
Una oportunidad para España
En este sentido, el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, destacó en la inauguración de la Conferencia la importancia de consolidar esta apuesta de país por la I+D en el próximo futuro. “Podemos estar orgullosos de los avances que hemos logrado entre todos en los últimos años, pero hemos de ser capaces de consolidar la posición de España como un polo de atracción internacional para la I+D biomédica internacional”, explicó.

“La competencia entre países para atraer investigación en medicamentos aumenta, tanto para acoger centros de investigación como para generar proyectos -argumentó Arnés-. En España disponemos ya de buenos centros de investigación básica, con profesionales de alto nivel, y de una notable experiencia de colaboración público-privada, y nuestro prestigio y capacidad en ensayos clínicos es indudable”. De hecho, participamos ya en tres de cada diez ensayos que se hacen en Europa, y para algunas grandes compañías somos el segundo país del mundo con más actividad, tras Estados Unidos.

El director de Farmaindustria insistió en el valor que la investigación biomédica tiene para un país moderno como España, en plena evolución hacia un nuevo modelo productivo. En el caso concreto de los ensayos clínicos, atraen fondos para el sistema sanitario; permiten a los profesionales sanitarios sumar a su experiencia clínica la labor investigadora, colocándoles en vanguardia del conocimiento, y facilitan a los pacientes un acceso temprano a los nuevos medicamentos, lo que para muchos de ellos puede ser su última oportunidad de curar o controlar su enfermedad, tras no haber respondido a otros tratamientos.

A juicio de Arnés, España está en posición de privilegio para aprovechar la oportunidad que se abre en este campo. “Para ello -dijo- hemos de tener una visión estratégica orientada a reforzar la colaboración público-privada y crear un ecosistema favorable a la investigación”. Llamó para ello a la colaboración de la Administración y el conjunto de los agentes sanitarios y subrayó que el compromiso de la industria farmacéutica asentada en España con este objetivo es total.

Fuente: Interempresas

La industria innovadora, en contra del anuncio de Bruselas

Desde la patronal de la industria farmacéutica innovadora europea, Efpia, aseguran que la propuesta de la Comisión Europea de reducir los derechos de propiedad intelectual y pone en peligro el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores. También envía una señal global de que Europa está debilitando su compromiso con la propiedad intelectual, poniendo en grave riesgo esta inversión, estos empleos, esta oportunidad de crecimiento económico y el avance de la atención al paciente en Europa.

Nathalie Moll, directora general de la Efpia aseguró: “Europa se ha beneficiado durante mucho tiempo de ser un líder global en innovación médica basada en un marco de IP e incentivos que ha dado a inversores y compañías la seguridad que necesitan para invertir en la región y crecer una industria dedicada al largo, complejo y arriesgado proceso de desarrollo de nuevos tratamientos. La propuesta de la Comisión de devaluar este marco pone a Europa en una seria desventaja en la carrera mundial por atraer inversiones en ciencias de la vida “.

Por otra parte, la patronal de la industria biotecnológica, EuropaBio, mostró su recelo ante la iniciativa anunciada. “La propuesta solo puede debilitar el atractivo de la UE como un centro de innovación biofarmacéutica. El enfoque de quitar incentivos de una parte de la industria biofarmacéutica es la forma incorrecta de atender a los pacientes y fomentar la innovación en Europa. En cambio, deberían haberse explorado las soluciones para permitir que toda la industria biofarmacéutica de la UE satisfaga las necesidades de los pacientes de la UE “, comentó John Brennan, secretario general de EuropaBio.

 Fuente: El Global

La industria farmacéutica pide “un marco legislativo predecible y seguro” para los próximos años

La necesidad de realizar reformas legislativas para actualizar determinadas leyes vinculadas con el sector farmacéutico es uno de los temas abordados por Teresa Millán y Marta Moreno, durante la presentación del IV Congreso Nacional de Relaciones Institucionales del Sector Salud, que se celebrará en el Hospital Clínico de Madrid los días 26 y 27 de junio.

Como responsables del Comité Organizador del Congreso, han recordado que ya en la edición pasada se analizó “la evolución del marco legislativo en el ámbito farmacéutico”, y es un asunto que todavía está pendiente, como ha explicado Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos y Responsabilidad Social Corporativa de Lilly: “Los decretos que desarrollan la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios deben adaptarse a la actualidad. Y tanto desde la Secretaría General de Sanidad como desde la Dirección General de Farmacia del Ministerio han mostrado su compromiso para hacer un nuevo texto para el Real Decreto de Precios de Referencia. De hecho, ya se ha realizado la primera fase de publicidad. También están pensando hacer un nuevo decreto de precio y financiación”.

En su opinión, “después de un diálogo permanente con el sector farmacéutico, el objetivo es conseguir un marco legislativo que nos ofrezca a todos seguridad y un entorno fiable para la introducción de la innovación y el acceso al mercado durante los próximos años”.

En la misma línea se ha manifestado Marta Moreno, directora de Market Access & Public Affairs de Novartis Oncology: “Desde la industria farmacéutica siempre pedimos la mayor predictibilidad posible. Se han empezado unas regulaciones, con la vista pública del texto inicial de la modificación del RD de Precios de Referencia, al que se han presentado alegaciones. Ahora el Ministerio de Sanidad está terminando de elaborar ese decreto y estamos esperando que se publique lo antes posible para poder presentar alegaciones. Nos gustaría que estos pasos iniciales tengan continuidad y le pediría al Ministerio de Sanidad que no vuelva atrás o, al menos, no tengamos que volver a empezar de cero”.

Nuevo contexto sanitario

El IV Congreso de Relaciones Institucionales del Sector Salud tiene como título ‘Nuevo contexto sanitario: Nueva adaptación desde las relaciones institucionales’. En su jornada inaugural está prevista la intervención de Javier Castrodeza, secretario general del Ministerio de Sanidad; Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de Madrid, y José Soto, gerente del Hospital Clínico San Carlos.

La conferencia inaugural estará a cargo de Pedro Luis Sánchez, director del Departamento de Estudios, y José Ramón Luis Yagüe, director del Departamento de Relaciones con las CC.AA, ambos de Farmaindustria, que hablarán de las ‘Tendencias y realidades en torno a la prestación farmacéutica en España’.

El jueves la conferencia magistral será ofrecida por Rafael Bengoa, exconsejero de Sanidad del Gobierno Vasco, que analizará ‘Pasado, presente y, sobre todo, futuro del Sistema Nacional de Salud’.

Una de las mesas más destacadas será la llamada ‘Macrogestión sanitaria, ¿cómo justificar las inversiones en salud?’, que será moderada por Rafael Bengoa y en la que está prevista la participación de los consejeros de Sanidad Enrique Ruiz (Madrid), Marina Álvarez (Andalucía), Jesús Vázquez (Galicia), Carmen Montón (Comunidad Valenciana) y José María Vergeles (Extremadura).

Fuente: El Médico Interactivo

La Industria Farmacéutica propone una sanidad sostenible, eficaz y equitativa

Durante la cuarta sesión del ciclo de encuentros ‘Nuestra contribución al Pacto de Estado por la Sanidad’, organizado por la Asociación Española de Derecho Farmacéutico (Asedef), los presidentes de Aeseg, Biosim y Farmaindustria han reclamado su papel en el Pacto de Estado por la Sanidad. Según las patronales de la Industria Farmacéutica, este acuerdo debe desarrollarse bajo los principios de equidad, eficiencia y con una financiación suficiente, además de ser consensuada entre los diferentes actores implicados: todos los grupos políticos, el Gobierno, administraciones, los pacientes y la industria.

Humberto Arnés, Director General de Farmaindustria ha declarado que “Introducir nuevos medicamentos para un uso más eficiente de los recursos, garantizar una coordinación adecuada para asegurar la equidad y aprobar una financiación suficiente son las tres bases sobre las que debería asentarse un Pacto de Estado para impulsar el Sistema Nacional de Salud y afianzar su sostenibilidad futura y vigencia como uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo por su cobertura y calidad de servicios”

Según Arnés, la eficiencia en el uso de los recursos debería ser una obligación y es un campo en el que todavía se pueden realizar muchas mejoras puesto que entre un 20 y un 30% de los recursos destinados a sanidad se utilizan de forma ineficiente.

Esa eficiencia debe trasladarse al consumo de medicamentos, realizando campañas informativas y formativas para la población en cuanto al correcto uso del medicamento y para mejorar la adherencia a los tratamientos. Reforzar la importancia de terapias preventivas, como las vacunas o los antihipertensivos, puesto que la prevención también supone el ahorro. Todo ello apoyándose en el uso de los medios tecnológicos actuales que facilitarán esa eficiencia.

“Es posible gracias a la revolución de las tecnologías digitales, que permiten la medición de un gran número de variables y la relación entre ellas. Asimismo, y como consecuencia de este nuevo planteamiento, deben introducirse fórmulas inteligentes para financiar los nuevos fármacos. Pudiendo medir el valor real que aporta un fármaco en la práctica clínica es posible actuar con fórmulas de riesgo compartido o similares”, ha recalcado Arnés.

Para Arnés, la escasez de recursos financieros es uno de los puntos más débiles del sistema sanitario español, pues adolece de un déficit financiero estructural superior a los 10.000 millones de euros (alrededor de 1 punto del PIB), a eso además hay que añadir un sistema descentralizado de 17 autonomías. Arnés propone un “coordinador único en un modelo descentralizado con 17 comunidades con autonomía de gestión en la prestación de la asistencia sanitaria pública”.

Realizando estas mejoras, el sistema sanitario español podría hacer frente a los diferentes retos que se le presentan en el futuro, como pueden ser el envejecimiento de la población, la cronicidad de enfermedades que antes eran mortales, y la irrupción en el ámbito sanitario de nuevas tecnologías y terapias.

Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda ha coincidido con Arnés en que nuestro sistema sanitario es “magnífico pero con recursos financieros insuficientes”, abogando por un plan estratégico con políticas farmacéuticas donde convivan fármacos innovadores y tecnología sanitaria con otras opciones más coste-eficientes como son los medicamentos genéricos, que proporcionan sostenibilidad, accesibilidad y contribuyen al desarrollo industrial.

“Consensuado con todos los agentes del sector, el plan debe estar dotado de una financiación suficiente, realista y asumible por las comunidades autónomas y la Administración central, y asegurar el acceso a los medicamentos en todo el territorio nacional en igualdad de condiciones y bajo el paraguas de la cohesión. Además, en una sociedad donde la esperanza de vida y la cronicidad aumentan, el genérico es capital en cualquier plan estratégico”, ha declarado el director general de Aeseg, quién también ha remarcado que el sector del genérico es uno de los motores más interesantes de la economía del país, y más comprometido con el PIB.

Asimismo, ha propuesto que el ahorro que generan los genéricos revierta en una mejor financiación de medicamentos innovadores y dotación del sistema sanitario, y reclamó estabilidad jurídica para el sector ante los constantes cambios que se llevan produciendo en los últimos años.

Pr su parte, Joaquín Rodrigo, Presidente de Biosim, considera “imprescindible” un Pacto de Estado por la Sanidad, pero que evite el uso de ésta como arma arrojadiza, y ha defendido que la industria de los biosimilares tenga también cabida porque estos medicamentos aportan al Sistema Nacional de Salud eficiencia, mayor accesibilidad y una mayor sostenibilidad.

Fuente: Pharma Market

La industria farmacéutica, la tercera más importante para los españoles

La industria farmacéutica es percibida como la segunda más importante a nivel mundial, y la tercera en importancia dentro de España. Así se desprende del segundo informe “Imagen de la industria farmacéutica en España 2016”, elaborado por Teva Foro Social y el Instituto DYM, en el que han participado 1.000 ciudadanos y que tiene como objetivo conocer la percepción que la población española  tiene sobre la industria farmacéutica en nuestro país.

En concreto, para el 42,1% de la población la industria farmacéutica tiene una imagen buena o muy buena, mientras que el 33,3% tiene una imagen neutra. Por el contrario, el 23,2% de las percepciones son negativas. En concreto, la mayoría de opiniones favorables se concentran en la curación y el fomento de la salud y bienestar, mientras que la imagen de la industria como negocio es la principal razón de quienes tienen una valoración negativa. Se ha producido, además, un incremento significativo del porcentaje de opiniones que consideran que no les importa la salud o las personas, así como de los precios caros.

Aun así, la mayoría de la población relaciona industria farmacéutica con ideas positivas o neutras. En concreto, al 67% de los encuestados las primeras ideas que les viene a la cabeza son `salud´, `curación´, `alivio´, `medicinas´, `antibióticos´, `investigación´, `ciencia´,  `calidad de vida´, `bienestar´ y `ayuda´. Además, el 34,1% de la población valora positivamente la contribución de la industria farmacéutica al bienestar social. Sin embargo, sigue presentando debilidades en relación a la sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, con solo un 8,7% de apoyo.

Por edades, los españoles de entre 36 y 45 años son los más críticos, mientras que el grupo de entre 16 y 25 años y los mayores de 65 son los que más asocian la industria farmacéutica a ideas positivas.

De forma similar a 2014, la trascendencia de la industria farmacéutica en el aporte al desarrollo económico presenta unos niveles inferiores de importancia. Por el contrario, se identifican las fuertes inversiones de la industria en investigación, además de la importancia de su tarea de investigación continua importante, con un 56% y un 65,1%, respectivamente.

Lo que sí se mantiene con respecto a 2014 es la percepción de rentabilidad de las empresas farmacéuticas (el 84%) y se sigue considerando que la crisis no les ha afectado, solo uno de cada tres opina que sí lo ha hecho. Con un 83%, el porcentaje de quienes creen que es un sector con un enorme nivel de influencia y poder continúa siendo muy elevado.

El informe también ha analizado la percepción de los medicamentos genéricos dentro de la industria farmacéutica. En concreto, el 87% de la población conoce y sabe qué son los genéricos, casi un 2% más que en 2014. Dentro de este grupo, un 57% que reconoce saber que tienen el mismo principio activo pero a un menor coste.

Se admite, por tanto, el menor coste de los genéricos, a los cuales se les reconoce de forma mayoritaria una efectividad equivalente a los medicamentos de marca, lo que explica el elevado porcentaje de acuerdo sobre su fomento (70,2%) con el objetivo de ahorrar costes sanitarios.

Fuente: IM Médico Hospitalario

La industria genera 39.392 puestos de empleo directo

La industria farmacéutica genera en España un mercado laboral de 39.392 puestos directos, caracterizados por la estabilidad, con un 93 por ciento de empleos indefinidos; y por la cualificación, ya que el 59 por ciento son titulados. Además, las mujeres ocupan el 51 por ciento de los puestos, el doble de la media del sector industrial, según los datos publicados en la Encuesta de Empleo realizada por Farmaindustria. En el área de I+D el empleo femenino supone el 65 por ciento.

Tras los años de la crisis, el empleo en el sector ha recuperado la senda positiva. En concreto, se prevé superar los 40.000 empleos a lo largo de 2017 si se cumplen las previsiones de las compañías encuestadas.

Fuente: El Global

El 85% de la facturación de la industria farmacéutica procede del sector público

El 85 por ciento de la facturación de la industria farmacéutica procede del sector público, según se ha puesto de manifiesto durante el II Foro de la Agrupación Territorial de SEDISA en Galicia, que, organizado por dicha agrupación, con la colaboración del Servizo Galego de Saúde y el patrocinio de Boehringer Ingelheim.

“Es fundamental que el gasto en medicamentos se vea como una oportunidad y no como un mero gasto y, ante ello, el directivo de la salud tiene el reto de gestionar y no solo administrar. Esta oportunidad que conlleva la inversión en medicamentos supone, entre otras cosas, la aportación de resultados y datos, la evaluación continua, desinvertir y reinvertir en lo que verdaderamente aporta valor, convertir los resultados en conocimiento y que éstos empiecen a ser una realidad estratégica en la gestión y planificación sanitarias”, ha explicado el presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), Joaquín Estévez Lucas.

En este marco, uno de los objetivos esenciales de un sistema sanitario público es ser eficiente. Así, según el Xerente de Xestión Integrada de Ferrol, Ángel Facio Villanueva, existe una responsabilidad colectiva sobre el uso adecuado de los recursos públicos destinados a salud y los gestores sanitarios deben hacer un esfuerzo en orientarse al mismo.

“Los crecimientos de ejercicios anteriores, en algunos casos de dos dígitos, no se pueden asumir en la actualidad. La previsión a 2060 del porcentaje de gasto sanitario pública sobre PIB es del 5,9 por ciento. La sostenibilidad del sistema sanitario hay que evaluarla a largo plazo y, en el momento actual, la liquidez y la solvencia forman parte de un equilibrio complejo que produce tensiones, en el que es prioritario diferenciar las medidas a largo plazo de las de a corto plazo”, ha añadido.

Asimismo, durante el encuentro ha tenido lugar una reunión de trabajo sobre el 21 Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria, que tendrá lugar en Santiago de Compostela en 2019, presidido por Ramón Ares Rico, Gerente de la Estructura Organizativa de Gestión Integrada de Lugo, Cervo e Monforte y miembro desde hace años de la Junta Directiva de SEDISA.

Fuente: Infosalus

Los datos laborales de la industria: 200.000 empleos y 4.200 investigadores

La industria farmacéutica asegura que es un sector clave en la economía española por su carácter innovador y la creación de puestos de trabajo, con un total de 200.000 empleos generados, 37.000 directos, de los que un 96 por ciento tienen contrato indefinido y casi el 50 por ciento mujeres.

Así lo ha destacado el director técnico de Farmaindustria, Emili Esteve, durante su intervención en la inauguración del Farmaforum 2017, destacando la “apuesta por el talento y capital humano de la máxima capacidad” que realizan.

Además, de estos trabajadores unos 4.200 profesionales de la industria desarrollan su labor en el ámbito de la investigación y desarrollo, representando a más del 11 por ciento del total en este campo estratégico.

Sector de vanguardia

“Todo esto hace del farmacéutico un sector de arrastre en la economía española, un sector en vanguardia que, en un razonable marco de estabilidad, puede contribuir mucho a la necesaria transformación del modelo productivo español”, ha destacado este experto, según informa la patronal en su página web.

Además, durante su intervención Esteve también ha defendido su nuevo Código de Buenas Prácticas aprobado el año pasado que, a su juicio, no tiene precedentes en ningún otro ámbito industrial y “demuestra que este sector se adecúa a los tiempos y exigencias actuales”.

De igual modo, ha defendido que su trabajo “no acaba con la investigación y el desarrollo de medicamentos innovadores” sino que debe extenderse hasta que consiguen que estos productos llegan a quienes lo necesitan. Así, entre sus retos de futuro está afrontar la financiación de la innovación.

Fuente: Redacción Médica

El acuerdo UE-Canadá favorecerá el acceso del paciente a tratamientos innovadores, según la industria farmacéutica europea

El Tratado Económico y Comercial entre la Unión Europea y Canadá (CETA), aprobado el pasado miércoles, día 15 de febrero, por el Parlamento Europeo, permitirá -entre otros beneficios- consolidar y armonizar la protección de la propiedad industrial en el ámbito farmacéutico, favoreciendo el acceso a nuevos medicamentos de los pacientes europeos y canadienses.

Esta es la posición hecha pública acerca del Tratado por parte de la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (EFPIA), que considera en un comunicado que el comercio internacional constituye “un factor clave para el crecimiento, el empleo y la competitividad de la industria farmacéutica innovadora en Europa”. De hecho, el acuerdo destaca “la misión de la industria farmacéutica de desarrollar nuevos tratamientos innovadores para los pacientes”.

El Tratado constituye a su vez, según EFPIA, “un positivo paso adelante a la hora de armonizar las reglas del juego de las compañías farmacéuticas europeas que operan, invierten e investigan en Canadá”.

En la misma línea, Farmaindustria también valora positivamente el Tratado CETA, ya que la cooperación regulatoria que supone permitirá beneficiar a pacientes, investigación, sistemas de salud y economía. En concreto, como señala la directora del Departamento de Internacional de Farmaindustria, Iciar Sanz de Madrid, el CETA permitirá “aumentar la eficiencia en la aprobación de nuevos fármacos a través de una mayor armonización regulatoria; favorecerá así mismo la creación de empleo en el sector farmacéutico y se traducirá en una optimización de los recursos gracias al reconocimiento mutuo de la inspección de las plantas de producción”.

“Por último -agrega Sanz de Madrid-, debemos recordar los beneficios específicos en materia de protección de propiedad industrial para las compañías innovadoras europeas que operan en Canadá: derecho de apelación para los innovadores en caso de infracciones de propiedad industrial; compensación de periodos de protección de patente; y refuerzo y cumplimiento efectivo del periodo de protección de datos que, unidos a los demás efectos positivos incluidos en CETA, redundará en un acceso más rápido para los pacientes a los medicamentos innovadores que necesitan“.

Fuente: El Médico Interactivo