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Donald Trump reclama la vuelta de la fabricación de fármacos a EE.UU.

La primera rueda de prensa del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, tras las elecciones presidenciales de noviembre ha tenido un marcado protagonismo para la industria farmacéutica. De hecho, Trump ha reclamado expresamente a las compañías farmacéuticas estadounidense que vuelvan a producir en aquel país. “Nuestra industria farmacéutica tiene que volver. Somos el país que más fármacos consume pero no los fabricamos aquí. Hay que aumentar las subastas y licitaciones para obtener un precio más competitivo. Somos el mayor comprador de medicamentos y no disponemos de suficientes subastas”, aseguró.

Estas declaraciones se enmarcan dentro de la política de Trump de recuperar la industria del país y en anteriores ocasiones ha denunciado la deslocalización de compañías fuera de las fronteras estadounidenses, especialmente la farmacéutica, hasta el punto de que la recuperación de la industria fue uno de sus principales argumentos electorales.

La principal consecuencia de estas declaraciones se experimentó inmediatamente en la cotización bursátil de la industria farmacéutica en Wall Street, ya que los valores farmacéuticos han empezado a experimentar caídas sensibles. A los pocos minutos de la intervención de Trump Alexion perdía un 5,3 por ciento, Biomarin un 3,29 por ciento, Mylan un 3,75 por ciento, Shire un 4,53 por ciento o Pfizer un 2,66 por ciento. Estas caídas se replicaban ademas en otras corporaciones del sector como J&J (-1,4 por ciento), Amgen (-2 por ciento), Biogen (-2,4 por ciento) o Gilead (-2,3 por ciento). Al cierre de esta edición los valores farmacéuticos mantenían la tendencia a la baja.
Derogar el Obamacare
El presidente electo también ha cargado contra la joya de la corona de la administración saliente, el denominado Obamacare. En este sentido Trump auguró su inmediata derogación en cuanto tome el poder “Obamacare es un desastre . Hay un aumento del 100 por ciento de las primas en algunos casos. Podíamos esperar a que en 2017 implosionase pero vamos a presentar un nuevo plan en cuanto los secretarios accedan de forma oficial al cargo. Derogaremos y presentaremos el plan en el mismo día, incluso en la misma hora. Tendremos una sanidad menos costosa y mejor”.

Fuente: El Global

Datos de la vida real para evaluar la efectividad real del fármaco

Los ensayos clínicos aleatorizados tradicionales no desaparecerán, pero necesitan complementarse con evaluaciones que muestren no sólo la eficacia, sino también la efectividad real de los fármacos, según los expertos reunidos por la Fundación ECO en su VII Seminario sobre Retos Actuales de la Oncología Médica en España, celebrado en Madrid.

Algunos de estos expertos, de hecho, se han expresado con bastante contundencia, como Xavier Badia, CEO de Omakase Consulting: “Es absurdo que la financiación de un fármaco se base sólo en ensayos clínicos cuando tenemos disponibles datos de la vida real (RWD, por sus siglas en inglés). Lo que debemos saber es si el fármaco cumple o no los resultados que arrojó en el ensayo clínico”.

A su juicio, la financiación debería ir condicionada “a una reevaluación que, además, tendríamos que hacer los que utilizamos los fármacos”. Del mismo modo, también los médicos están llamados, según Badia, a “insistir más en la necesidad de pasar a adoptar una cultura de los resultados en salud”.

Coincide con este punto de vista Antonio Fernández, director de Market Access en Janssen España: “Hasta la fecha, el beneficio clínico de un medicamento se ha definido en el ensayo clínico, pero este modelo sólo informa sobre ressultados a corto plazo. Frente a esto, los RWDpermiten conocer los resultados reales en salud, a medio y largo plazo; es decir, el valor real de la innovación”.

Catálogo de resultados
No obstante, no todos los resultados son iguales: “En el caso de la Oncología, se pueden establecer tres estamentos: la supervivencia, los efectos secundarios y las secuelas permanentes. Quizá lo que deberíamos hacer es preguntar a los pacientes qué resultados les importan más”, ha dicho Andrés García Palomo, jefe del Área de Oncología del Hospital Universitario de León.

En este sentido, Badia se ha mostrado partidario de “establecer un catálogo de resultados por patologías, definiendo cuáles son válidos y cuáles no. Por ejemplo, cuando se habla de fármacos contra el cáncer siempre se habla de supervivencia, y puede que más importante que ésta sea la calidad de vida, una variable fundamental que, en ocasiones, no tiene correlación con variables clínicas”.

Fuente: Diario Médico

La OMC pide equilibrio entre el beneficio comercial y clínico de los fármacos

Mecanismos que permitan establecer un equilibrio entre el derecho de los pacientes y el interés económico de la industria farmacéutica. Es una de las reclamaciones que vienen realizando los médicos desde que se aprobaron los nuevos medicamentos contra la hepatitis C. Su alto precio ha tenido dos consecuencias, según la Organización Médica Colegial (OMC): una reducción de la equidad y la puesta en riesgo de todo el sistema sanitario.
“Pedimos que se establezca la licencia obligatoria con absoluta claridad para evitar que esta situación se vuelva a repetir”, advirtió el pasado miércoles el presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, durante la jornada ‘La Ley de Patentes y el acceso a los nuevos medicamentos’. Este mecanismo en el que insisten los facultativos permitiría al Gobierno producir un medicamento sin el consentimiento del propietario de la patente.
Esta reclamación del consejo no se ha tenido en cuenta en la tramitación de la Ley de Patentes, aprobada el pasado verano en el Congreso de los Diputados. “La nueva norma no lo regula, debería dotarse al Estado de instrumentos legales para hacer frente a las situaciones de posición dominante”, señaló el abogado experto en derecho sanitario, Javier Sánchez Caro. Pero la propuesta sí llegó al Parlamento, aunque sin éxito. El pasado julio, el PSOE presentó una enmienda con el objetivo de que el Gobierno pudiera rescatar una patente en caso de existir precios abusivos y “en casos puntuales”. Las largas negociaciones del Ejecutivo con la industria farmacéutica para la dotación económica del Plan de la Hepatitis C y la tardanza con que han entrado los nuevos medicamentos no despertó solo las críticas de los principales grupos de la oposición, sino también de la OMC.
Pero la situación va más allá de estos nuevos antivirales. Una serie de productos biológicos se encuentran a las puertas del mercado. Su aprobación podría tensionar aún más a los sistemas sanitarios. El subdirector general de Calidad de los Medicamentos y los Productos Sanitarios, Carlos Lens, señaló que nos encontramos ante “una cuarta revolución farmacológica”, con medicamentos “dirigidos a muy pocos pacientes y con precios muy elevados”. Lens advirtió de que ya existían precedentes a este caso, como el coste de los antineoplásicos que ha multiplicado el precio en algunos casos por 4.000. Estos hechos han llevado a la Administración a buscar vías para evitar que se produzcan situaciones similares, “ya que el medicamento es un bien del que no se puede prescindir”, reconoció el representante del ministerio.

Falta de transparencia 
Una de las principales críticas de Rodríguez Sendín ha sido la “opacidad” en la conversaciones entre el ministerio y los laboratorios. “El ministerio de Sanidad sorprendió con una negociación que no responde a los criterios de la Ley de Transparencia”, lamentó. El coste del Plan de la Hepatitis C continúa generando dudas. El diputado popular y secretario de la Comisión de Sanidad en el Congreso de los Diputados, José María Alonso, se remitió a lo ya anunciado por el ministro, Alfonso Alonso. El gasto ascenderá a 727 millones de euros repartido en tres años. “Hemos sido el primer país de la Unión Europea en aprobar un plan integral y el tercero en financiar estos medicamentos”, señaló.
Pero su optimismo no fue compartido por el portavoz de Sanidad en el Congreso de los Diputados, José Martínez Olmos, que se manifestó en la misma línea que Rodríguez Sendín. “Esta falta de transparencia impide que se puedan evaluar los resultados”. Al plan le queda un punto importante por resolver: la financiación de los medicamentos. El pasado marzo, cuando el ministro Alonso dio a conocer la estrategia en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, desveló que en abril su homólogo en el ministerio de Hacienda, Cristóbal Montoro, llamaría los consejeros del ramo para explicarles en detalle los mecanismos para su financiación. A día de hoy no se ha producido dicha reunión. Es más, desde entonces se han celebrado dos Consejos de Política Fiscal y Financiera, en los que no se ha incluido la hepatitis C en el orden del día.
 
Mensaje conciliador 
La industria trató de lanzar un mensaje conciliador, conscientes de que la sociedad ha comenzado a percibirlos como un “enemigo”, en lugar de un “compañero de viaje”, admitió Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria.
A su juicio, en el caso de la hepatitis C se ha producido “una tormenta perfecta”, en la que se han dado tres circunstancias: un importante número de afectados, un medicamento que cura esta enfermedad y la posición dominante de la empresa en el mercado. “Es muy complicado que esto vuelva a ocurrir”, señaló Urzay, quien sí reclamó que se pusiera fin a los “mensajes apocalípticos” lanzados desde algunos sectores.
El subdirector general de la patronal farmacéutica propuso en su lugar el establecimiento de “nuevos mecanismos de financiación” para los medicamentos innovadores “que vayan más allá de la discusión de precios”.
Rodríguez Sendín insistió también esta vía. El presidente de la OMC reclamó la necesidad de que se conozca el verdadero coste de la I+Dpara que se pueda establecer el precio de los medicamentos: “El beneficio comercial de las patentes no puede enturbiar los beneficios clínicos ni poner en riesgo la supervivencia de los sistemas sanitarios”.
Precisamente, el director médico de Celgene España, José Luis García, había reivindicado el papel de la industria farmacéutica en España, que aporta el 20 por ciento del gasto total en I+D en el país. García insistió en que “el derecho a la vida debe prevalecer”, aunque reclamó mecanismos para que las Administraciones paguen antes y para que se agilice la entrada de los nuevos fármacos al mercado. Lens respondió que la principal causa de la demora se debe a las conversaciones entre la filial y la empresa matriz.

Fuente: Gaceta Médica

La industria farmacéutica pide más fármacos de última generación

El presidente de la patronal de la industria farmacéutica, Antoni Esteve, ha declarado en una entrevista a El Confidencial, la necesidad de nuevos fármacos de última generación para mejorar la salud de las personas. En este contexto, ha destacado la importancia de los últimos medicamentos que desde hace casi un año aparecieron contra la hepatitis C.

De este modo, sostiene que son “un ejemplo que demuestra el esfuerzo que hacen las compañías por investigar y desarrollar productos que acometan retos sanitarios de primer orden”. Además, destaca los beneficios de “apostar por la disponibilidad de productos innovadores que curen las enfermedades de las personas”.

En esta línea, Esteve aclara que lo importante en este momento es favorecer la accesibilidad a los mismos, por lo que el coste de los tratamientos “debe ser responsable”. Además, agradece el esfuerzo que el Ministerio de Alfonso Alonso ha llevado a cabo para garantizar el fármaco al mayor número de afectados posible.

Por otro lado, el representante de la industria farmacéutica también ha hablado sobre las vacunas y su actualidad a consecuencia del fallecimiento del niño de Olot afectado de difteria por no estar vacunado. Al respecto, Antoni Esteve señala que “es fundamental asumir parte de la responsabilidad social ante casos de este tipo y que exista un mayor compromiso para promover el conocimiento en toda la sociedad y valorar el papel de los medicamentos para garantizar la salud de las personas”.

Fuente: Consalud

Sanidad quitará la preferencia de los fármacos genéricos frente a los de marca

os laboratorios con fármacos de marca están a punto de conseguir su mayor reivindicación desde el año 2012: eliminar la discriminación positiva que la ley del medicamento establece con los genéricos.

Desde ese año, aunque un medicamento de marca y su genérico cuesten lo mismo, el farmacéutico estaba obligado a vender la copia del original, una circunstancia que ha hecho que los laboratorios innovadores hayan bajado su facturación en las farmacias un 30% de media desde entonces.

Ahora, según ha podido saber elEconomista, el Ministerio de Sanidad y el de Hacienda, en las reuniones que está manteniendo con las patronales Farmaindustria (innovadores) y Aeseg (genéricos) para controlar el gasto farmacéutico, habría aceptado volver a la situación anterior a 2012, si los laboratorios aceptan a su vez una serie de condiciones para vincular el crecimiento del gasto farmacéutico al PIB anual. Según las fuentes consultadas por este diario, este acuerdo aún tiene flecos por resolver, aunque sí hay consenso en las líneas generales.

¿Es posible la competencia?

Hay que recordar que la diferencia de precio entre los medicamentos financiados de marca y sus genéricos se acabó en el año 2011. En ese momento, el Estado se negó a financiar un medicamento de marca a un precio superior al de uno genérico. Los laboratorios de marca, para poder seguir estando incluidos en la financiación pública tuvieron que bajar sus medicamentos al mismo precio que el de sus genéricos.

Sin embargo, un año después, la normativa determinó que cuando la receta se realice por principio activo, el farmacéutico debe dispensar el medicamento de menor precio y, en caso de igualdad, el genérico.

Para Farmaindustria, esta discriminación positiva hacia el genérico no tiene sentido, ya que a igualdad de precio, el Estado no ahorra más dinero y, segundo, porque el crecimientos que ha tenido desde entonces esta industria ha sido constante y no pone en riesgo al sector en España.

Según los últimos datos, el mercado de fármacos a precio de genérico representa ya en unidades casi el 80% del mercado de medicamentos de prescripción en España y casi el 50% de dicho mercado en valores. Los laboratorios innovadores consideran que la competencia libre y directa entre ambos sería lo más justo y que el ciudadano pudiera elegir.

Por contra, desde la patronal de genéricos consideran que el sistema actual es “el menos malo”, como asegura su director general, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda. Según las firmas de genéricos, en un mercado de libre competencia y mismo precio, los genéricos terminarían por desaparecer. Aeseg propone que los medicamentos de marca tengan siempre un precio superior para poder competir.

Fuente: El Economista

El valor del medicamento, nuevo portal de FARMAINDUSTRIA

El portal se nutre de diversos contenidos audiovisuales (vídeos, infografías, informes, etc.) en los que se dan a conocer datos sobre lo qué han supuesto las medicinas en el abordaje de algunas de las principales patologías que afectan a nuestra sociedad. A lo largo de los próximos meses esta página se actualizará con información individualizada por áreas terapéuticas (oncología, cardiología, vacunas, enfermedades raras, etc.).

El objetivo de este portal es dar a conocer a la sociedad la importancia que han tenido los medicamentos en los últimos años en la mejora de nuestra esperanza y calidad de vida, así como poner en perspectiva su aportación social y económica. No en vano,diversos estudios atribuyen directamente a los tratamientos farmacológicos un 40% del aumento de la esperanza de vida en los últimos años.

El portal El Valor del Medicamento se puede consultar en la página web de Farmaindustria.

Fuente: Pharmatech

Los fármacos biológicos son más del 40% de la factura hospitalaria

Los fármacos biológicos han revolucionado el tratamiento del cáncer, la artritis y otras enfermedades. Se trata de moléculas tan complejas (proteínas con cientos o miles de eslabones) que no se pueden sintetizar pieza a pieza en el laboratorio, como se hace con los fármacos tradicionales. Lo que se hace es modificar genéticamente una célula animal o una bacteria para que lo fabriquen igual que hacen con el resto de sus proteínas. Ejemplos son el Herceptin, el Avastin (ambos para el cáncer) y el infliximab (para la artritis). Un proceso tan complejo es, lógicamente, muy caro, y estos productos representan ya entre el 40% y el 50% del gasto hospitalario en fármacos (hace 15 años eran prácticamente cero), y son responsables de que esa partida siga subiendo, dijo ayer Carolina González Criado, subdirectora de Farmacia del Servicio de Gallego de Salud. Teniendo en cuenta que esta partida está alrededor de los 4.500 millones de euros anuales, esto quiere decir que los medicamentos biológicos suponen entre 1.800 y 2.250 millones.

Pero el vencimiento de las patentes de una docena de estos productos, ocho de ellos entre los 10 que más recursos consumen, puede suponer un importante ahorro. Igual que en los medicamentos tradicionales hay genéricos, en los biológicos existen los biosimilares, que son lo más parecido a una copia que, en moléculas tan complejas, se puede conseguir. Está previsto que sus precios sean de un 20% a un 30% más barato, con lo que el ahorro —que dependerá de los biosimilares que se aprueben— puede superar los mil millones al año.

Esta cifra no se alcanzará de golpe, pero parte de la partida se podrá empezar a conseguir pronto. González Criado, en la jornada organizada por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), puso como ejemplo el infliximab, un medicamento que se usa para la artritis. Suponiendo que todas las futuras prescripciones se hicieran al precio del biosimilar (un 30% más barato que el original) se ahorrarían 41 millones. No es una hipótesis. El laboratorio Hospira, que colaboraba en la sesión, está a punto de anunciar la comercialización de su biosimilar del infliximab. No es el único. Su molécula competirá con el mismo producto que va a lanzar Kern Pharma.

La mayoría de estos fármacos, complejos y muy caros, son de uso o dispensación hospitalaria. En su caso, a diferencia de los genéricos, el farmacéutico no podrá sustituirlo por el equivalente. Debe ser el médico el que decida cuándo son intercambiables. Esta prevención se debe al principio de precaución ante unos medicamentos nuevos —aunque no tanto: las diferentes insulinas y eritropoyetinas que se usan actualmente son biosimilares, aunque mucho más sencillos—. Pero “a medio o largo plazo”, si no surgen imprevistos, su manejo llegará a ser similar al de los genéricos, aventuró De Mora.La llegada de los biosimilares puede ser una sacudida al mercado. Pero, como puso de manifiesto el presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis, Antonio Ignacio Torralba, puede tener como freno el recelo de profesionales y pacientes. Fernando de Mora, profesor de Farmacología de la Universidad Autónoma de Barcelona, explicó que los biosimilares, aunque no sean idénticos al original, deben acreditar a la Agencia Europea del Medicamento la máxima similitud estructural, funcional, y la misma eficacia en ensayos preclínicos y clínicos. Con ello no solo se garantiza su utilidad y su seguridad, sino que actúan como si fueran los originales. Quizá la parte más compleja de entender es que dos moléculas que no son idénticas sirvan igual. La explicación es que en esas cadenas enormes de cientos o miles de eslabones, no todos son igual de importantes. Su tarea es mantener la estructura y ofrecer un área de actuación. Y puede haber pequeños cambios que no alteren la forma de la molécula.

Fuente: El País

Alonso asegura que “no es una cuestión de financiación” dar los nuevos fármacos de la hepatitis c

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ha explicado que “no se dejará de dar un medicamento a una persona porque sea caro” y, por tanto, asegura que “no es una cuestión de financiación” dar los nuevos fármacos de la hepatitis c a aquellos que lo necesitan.

“Estimamos que hay unos 6.000 pacientes a los que hay que darles el fármaco ya mientras vamos haciendo la estrategia, porque no es una cuestión de financiación”, ha señalado en una entrevista en Antena 3 recogida por Europa Press.

En su opinión, “tenemos que tener muy claro lo que hay que hacer desde el punto de vista de los médicos, y, a partir de ahí, si hay un problema de dinero se resuelve, no se va a dejar de dar un medicamento a una personas porque sea más caro o más barato”.

“Yo no sé de hepatitis c”, ha afirmado para explicar el motivo por el que ha decidido crear el comité de expertos para el abordaje del Plan Estratégico sobre Hepatitis C, que se constituye este lunes y que estará presidido por el doctor Joan Rodés, presidente del Instituto de Investigaciones Sanitarias Clinic-IDIBAPS y presidente del Consejo Asesor del Ministerio.

Este comité tiene como objetivo “contar con la opinión mas autorizada”, es decir la de los de expertos, para incorporar los nuevos tratamientos de modo que se consiga establecer aquellos pacientes con mayor necesidad.

Por otro lado, tiene la esperanza de que en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que se celebra este miércoles, se aborde la importancia de que las comunidades autónomas den los datos reales de los enfermos para “que vayamos más allá de las estimaciones”.

HUIR DE LOS MENSAJES “FÁCILES”

“Vamos a ver qué datos nos dan, y si es cierto que no están administrando (el fármaco) y por qué no lo están administrando. Es importante disponer de los datos para poner a todo el mundo a trabajar”, ha explicado el ministro, quien espera que se llegue a una estrategia “para abordar el virus de forma integral”.

Asimismo, ha reiterado que lo positivo de todo esto es que “existe un arsenal de lucha contra la hepatitis” que hace años no existía, y que “da una esperanza” a los pacientes; del mismo modo se ha jactado de que España es “pionera” en su incorporación, y de que en las próximas semanas se van a incorporar medicamentos que ya vienen combinados y son “más eficaces”.

En cuanto al elevado precio de estos fármacos, ha destacado el trabajo que los laboratorios hacen para que lleguen a los enfermos. “Los laboratorios investigan durante muchos años, y tienen mucho tiempo en lo que dura la patente para resarcirse de todos los gastos de la inversión que han realizado”, ha añadido, aunque admite que “hay que tratar de negociar los mejores precios posibles”, y, para ello, ha pedido responsabilidad para evitar “presiones”.

“Hay que tratar de negociar y hacer las cosas bien. Se pueden tratar mensajes fáciles que son interesados, pero al ministerio tienen que preocuparle los pacientes”, ha explicado en referencia a los mensajes que desde la oposición se está realizando sobre la incorporación del fármaco.

“Lo importante es la salud y su vida (de los enfermos) y, a partir ahí, lo que esté indicado es lo que debemos garantizar. El presidente del Gobierno ha asumido el compromiso de que esa indicación médica llegará, y la indicación no depende de un gerente, consejero o ministro”, ha añadido Alonso, quien se ha comprometido a trabajar con todas las asociaciones de pacientes en el desarrollo de la futura estrategia.

“LO IMPORTANTE ES CÓMO TRATAR A LOS PACIENTES”

Posteriormente, al inicio de la reunión para constituir un comité de expertos sobre hepatitis C, ha insistido en que lo importante en este momento “no es el dinero” sino “saber cómo hay que tratar a los pacientes” y “garantizarles” el acceso a los medicamentos de última generación tal y como lo prescriban los médicos.

“Lo importante no es el dinero, sino saber cómo tenemos que tratar a los pacientes y garantizarles que la indicación de los médicos hagan les llegará”, ha defendido antes de reunirse con varios expertos de su ministerio, del Instituto de Salud Carlos III y Joán Rodés, experto hepatólogo al que ha encomendando la tarea de liderar un comité de expertos que defina el Plan Estratégico Nacional para el Abordaje de la Hepatitis C.

Alonso no ha aclarado cuando estará lista esta estrategia ya que la composición del comité de expertos todavía está por decidir, pero ha insistido en que, junto a los expertos, también participarán los pacientes y las comunidades, que a su juicio son claves para “garantizar” que los nuevos tratamientos que se aprueben “se van a seguir dispensando”.

“Las competencias están transferidas a las comunidades, ya que los tratamientos se prestan en los hospitales que están gestionados por las comunidades”, ha defendido Alonso, que recuerda que la labor de su departamento es la de “coordinar” y “aprobar” estos fármacos.

Además, ha reconocido que se trata de “un tiempo de oportunidad y esperanza” ya que “hace años no había las posibilidades de ahora”. “Ahora el futuro es esperanzador”, ha defendido el ministro, y “lo más importante es saber cómo hay que tratarlos y garantizarles una vida de calidad, incluso poder curarlos”.

Fuente: El Economista

Un dispositivo estruja las células para introducir fármacos en ellas

Varios de los tratamientos más revolucionarios para el cáncer y el VIH se enfrentan a un obstáculo común: conseguir que los medicamentos entren en las células, que están diseñadas para rechazar los materiales ajenos.

Un nuevo dispositivo de microfluidos, desarrollado recientemente por una start-up llamada SQZ Biotech,es capaz de introducir material microscopio en las células rápidamente y de forma barata al apretar las células con fuerza para conseguir que sus membranas sean permeables temporalmente.

Aunque ahora mismo la tecnología no es más que una herramienta de investigación, quizá sea justo lo que se necesita para acabar administrando alguna de las terapias más prometedoras contra el cáncer y el VIH a los pacientes, ya que se podría usar en un tipo de tratamiento que empieza a despegar y se conoce como inmunoterapia en el que se modifican las células inmunes de un apersona para que ataquen eficazmente enfermedades como el cáncer (ver El resurgir de la inmunoterapia contra el cáncer). Para la inmunoterapia hace falta introducir proteínas o material genético en las células, normalmente se extrae sangre y se modifican genéticamente las células fuera del cuerpo y después se vuelven a inyectar en el paciente.

SQZ afirma que podría reducir los costes de la inmunoterapia significativamente y mejorar su eficacia, factores ambos que han impedido la comercialización del método. El mes pasado, uno de los pioneros de la inmunoterapia, Dendreon, se declaró en quiebra después de que su carísimo tratamiento no consiguiera venderse a la velocidad esperada.

“El sistema de SQZ ha demostrado que es capaz de trasportar materiales, como proteínas, pequeñas moléculas y ARN a las células inmunes con más eficacia y menos toxicidad que las tecnologías existentes actualmente”, afirma el profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts en EEUU (MIT, por sus siglas en inglés) y miembro de la junta de SQZ, Robert Langer.

Otras opciones de administración de la inmunoterapia son la aplicación de un campo eléctrico o el uso de un virus para introducir material genético en las células e incitar a las células a fabricar proteínas. Pero estos enfoques indirectos pueden ser lentos y caros. El nuevo dispositivo funciona en segundos y es lo suficientemente pequeño como para usarse al pie de la cama en los hospitales según SQZ, fundada en 2013.

Para usar el dispositivo, los investigadores sacan sangre del paciente de la que extraen las células blancas que se colocan en un depósito en el dispositivo junto con cualquier sustancia que quieran introducir en ellas. Una bomba fuerza las células a través de 75 canales microscópicos. A mitad de camino, estas se encuentran con un estrechamiento que las estruja y obliga a estirarse, lo que permite introducirles la sustancia dentro.

La clave para introducir materiales es obligar a las células a pasar a través de los estrechamientos con la velocidad suficiente como para que sus mecanismos de defensa no tengan tiempo de reaccionar, explica el antiguo investigador del MIT y actual gestor de desarrollo de negocio de SQZ, Jonathan Gilbert. Eso hace que las membranas sean permeables temporalmente, con lo cual las proteínas y otras células pueden entrar en la célula. Las células tratadas de esta manera se vuelven a inyectar en el sujeto (habitualmente un ratón, de momento).

Los dispositivos de SQZ se están usando en varios laboratorios y la empresa está en las primeras fases de prueba para tratamientos experimentales. Uno de los posibles métodos de uso sería servirse del dispositivo para introducir proteínas relacionadas con el cáncer en las células inmunes. Al hacer esto se dispara una respuesta inmune más potente que la normal. Los investigadores han demostrado que este tipo de respuestas inmunes pueden encoger los tumores.

Fuente: MIT Technology Review