Archivo por meses: enero 2017

Farmaindustria reflexiona sobre cómo avanzar hacia un mejor modelo de transparencia

La ‘Jornada sobre transparencia en el sector farmacéutico’, organizada por Farmaindustria y la ONG Transparencia Internacional España, ha servido para evaluar los últimos pasos de la patronal farmacéutica hacia su “cultura de la transparencia”, que, a juicio de los participantes en la jornada, viene mejorando desde hace años pero que debe buscar huir de la precipitación que en ocasiones ha inundado el proceso.

Así lo aseguró en la presentación de la jornada el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, al decir que “no ha habido año” que no hayan incluido mejoras en su código deontológico publicado en 2002. “Nuestro objetivo es seguir evolucionando; en 2016 dimos un paso adicional”, explicó Arnés, que calificó la puesta en marcha del Código de Buenas Prácticas, junto a la publicación de los primeros datos en junio de 2016, de “iniciativa pionera” y “arriesgada, puesto que desconocíamos cómo iba a interpretarse este tipo de publicación de datos”. “Donde hay opacidad se generan dudas, donde hay transparencia se genera confianza”, apuntó el directivo de Farmaindustria.

Que la lucha de Farmaindustria por generar confianza en la sociedad a través de la transparencia no puede ser solitaria quedó patente en la jornada, a la que acudieron representantes de distintas organizaciones e instituciones. De esta manera, para Agustín Puente, miembro de la Agencia Española de Protección de Datos, “la protección de datos no debe ser un obstáculo sino el límite y el contrapeso” para ver hasta dónde debe llegar esa transparencia. En su opinión, “esa transparencia termina cuando el acceso a la información está justificado y quien accede a esa información no la puede utilizar en su propio beneficio sino para garantizar ese principio de transparencia”.

Un proceso por profundizar
La representante del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Esperanza Zambrano, alabó el paso de Farmaindustria con su Código de Buenas Prácticas, aunque propuso uno más. “Aplaudimos iniciativas como esta”, aseguró, pero añadió que es necesario “hablar también de cómo ponemos a disposición la información que queremos dar a conocer”. Así, Zambrano destacó “el derecho a conocer pero también a entender” y concluyó que “la gente agradece mucho si se publica de forma clara y comprensible sin tener que estar buscando el dato en el que está interesado, sin poner obstáculos”.

Además, hizo referencia a un tema recurrente a lo largo de la jornada: las prisas y la necesidad de alcanzar la transparencia total y sin fisuras cuanto antes. Para la representante del Consejo de Transparencia, “no podemos pasar del cero a cien; la cultura de la transparencia no crece de la nada, ni en un breve plazo de tiempo”.

“Tenemos que demostrar lo que decimos que hacemos”, opina, por su parte, el director de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria, José Zamarriego. “No es que creamos que la transparencia en si es uno de nuestros principios, sino que demostramos que lo es”, prosiguió Zamarriego. “Nos la estamos jugando diariamente, con nuestra exposición publica”, añadió, aunque justificó esta exposición en la necesidad de “construir un clima de confianza”.

Diferencias con las sociedades científicas y los profesionales
El recientemente nombrado presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), Fernando Carballo, fue, sin embargo, mucho más crítico con un proceso de transparencia alabado por los participantes en la jornada. “Hay un elemento que nos ha incomodado: las sociedades científicas en general no solamente estamos a favor de las transparencia en las transferencias de valor entre la industria y las sociedades, es que ya lo hacemos. No tenemos ningún inconveniente en transparentar estas transferencias de valor”, afirmó.

El desencuentro entre el modelo de Farmaindustria y las sociedades científicas llega en la formación continuada de los profesionales, que con las normas del Código de Buenas Prácticas deberían declarar, a pesar de no ser un beneficio solo personal sino que, a juicio de Carballo, es un beneficio para todo el Sistema Nacional Sanitario.

“Desde el principio, nosotros advertimos a Farmaindustria que la formación continuada no era un valor en dinero, monetario, sino que era una estructura organizativa” que facilitaba que los profesionales mejoraran su actividad, “y aquí es donde ha habido un conflicto”, apuntó el presidente de FACME. Por ello, Carballo solicitó clarificar cuanto antes la diferencia entre formación continuada y promoción, “para que la formación continuada no nos suponga un gravamen”. “Si conseguimos ponernos de acuerdo, podemos ganar la batalla en las próximas semanas”, declaró, y conseguir así un modelo en el que no haya “buenos y malos”, complementó.

Críticas a la exclusividad de Farmanindustria
A pesar de esta intención de dialogar y de reconocer lo positivo del Código de Buenas Prácticas y el camino a la transparencia, el representante de FACME tuvo tiempo para otra crítica a la patronal farmacéutica. “En los últimos meses, Farmaindustria ha cogido la bandera de la transparencia como una bandera propia, como si los demás no tuviéramos esos criterios o no fuésemos transparentes”, acusó Carballo. “Debemos buscar el punto de acuerdo, demos una imagen de que todos estamos en este barco. Nos duele a veces que parezca que sea la industria farmacéutica la que nos abra los ojos. Los profesionales hace mucho que estamos en este camino”, concluyó.

Ante ello, Humberto Arnés reconoció que las prisas, en el caso de la cultura de la transparencia, no siempre son buenas. “Podemos haber cometido algún error por precipitación”, concedió; sin embargo, eso no resta valor al paso dado por la asociación, añadió. “La relación de la industria con los profesionales siempre asoma ciertas dudas y eso hay que erradicarlo. Es un mecanismo, no es el único, pero permite reducir el conflicto de interés. Sabemos que tiene efectos secundarios, que se crean reticencias”, apuntó, para concluir que “nos alineamos con lo que nos pide la sociedad, nos anticipamos, y creemos que podemos servir de referencia”.

Fuente: Acta Sanitaria

Donald Trump reclama la vuelta de la fabricación de fármacos a EE.UU.

La primera rueda de prensa del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, tras las elecciones presidenciales de noviembre ha tenido un marcado protagonismo para la industria farmacéutica. De hecho, Trump ha reclamado expresamente a las compañías farmacéuticas estadounidense que vuelvan a producir en aquel país. “Nuestra industria farmacéutica tiene que volver. Somos el país que más fármacos consume pero no los fabricamos aquí. Hay que aumentar las subastas y licitaciones para obtener un precio más competitivo. Somos el mayor comprador de medicamentos y no disponemos de suficientes subastas”, aseguró.

Estas declaraciones se enmarcan dentro de la política de Trump de recuperar la industria del país y en anteriores ocasiones ha denunciado la deslocalización de compañías fuera de las fronteras estadounidenses, especialmente la farmacéutica, hasta el punto de que la recuperación de la industria fue uno de sus principales argumentos electorales.

La principal consecuencia de estas declaraciones se experimentó inmediatamente en la cotización bursátil de la industria farmacéutica en Wall Street, ya que los valores farmacéuticos han empezado a experimentar caídas sensibles. A los pocos minutos de la intervención de Trump Alexion perdía un 5,3 por ciento, Biomarin un 3,29 por ciento, Mylan un 3,75 por ciento, Shire un 4,53 por ciento o Pfizer un 2,66 por ciento. Estas caídas se replicaban ademas en otras corporaciones del sector como J&J (-1,4 por ciento), Amgen (-2 por ciento), Biogen (-2,4 por ciento) o Gilead (-2,3 por ciento). Al cierre de esta edición los valores farmacéuticos mantenían la tendencia a la baja.
Derogar el Obamacare
El presidente electo también ha cargado contra la joya de la corona de la administración saliente, el denominado Obamacare. En este sentido Trump auguró su inmediata derogación en cuanto tome el poder “Obamacare es un desastre . Hay un aumento del 100 por ciento de las primas en algunos casos. Podíamos esperar a que en 2017 implosionase pero vamos a presentar un nuevo plan en cuanto los secretarios accedan de forma oficial al cargo. Derogaremos y presentaremos el plan en el mismo día, incluso en la misma hora. Tendremos una sanidad menos costosa y mejor”.

Fuente: El Global

Un español, nuevo presidente de la patronal del medicamento de EE.UU.

Cambios en la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (Phrma), el equivalente de Farmaindustria en Estados Unidos. La marcha de Georges Scangos de Biogen (donde era consejero delegado) ha provocado que la patronal americana haya tenido que buscar un nuevo nombre para el puesto de presidente en la patronal. Ya hay un elegido, y es español.

Se trata de Joaquín Duato, presidente mundial de Johnson & Johnson (J&J), quien lleva en la compañía unos 28 años (ocupando diferentes roles) y tiene doble nacionalidad. Aunque proviene de una familia fuertemente ligada con el mundo de las artes, se ha acabado convirtiendo en uno de los empresarios hispanos más exitosos del país (y como tal ha sido designado por la publicación Hispanic Career World en 2015).

Su objetivo al frente de Phrma es el de “mirar hacia el futuro y asegurar que los pacientes tienen acceso a los tratamientos de hoy y las curas del futuro”, según indica en un comunicado de la patronal. “Las medicinas son la mejor y única esperanza para tratar y curar la mayoría de las enfermedades devastadoras”.

De kilométrico currículo (es miembro del consejo de Save the Children, del United States-Spain Council, del Consejo de Liderazgo Afroamericano, entre otros organismos), Duato se pone al timón de la patronal en un momento delicado para la industria farmacéutica americana.

Después de una explosiva campaña electoral entre cuyos protagonistas ha estado el medicamento, toca afrontar los interrogantes que supone la presidencia de un electo Donald Trump, comprometido a, como mínimo, a derogar el conocido como ‘Obamacare’ y llevar a cabo cambios en la política farmacéutica en Estados Unidos, dirigidos a mejorar el acceso (posibilitando la importación de fármacos, por ejemplo) y a aumentar la presión y competencia en precios de los productos.

Fuente: PM Farma

Los trabajadores de la industria reciben de salario un 10% más que la media

Un año más la industria farmacéutica es el segmento laboral de la economía española que obtiene proporcionalmente la mejor calificación en relación a la retribución financiera, según los datos que se desprenden del último Estudio Retributivo de Mercado elaborado porWillis Towers Watson. En concreto, la proporción por la cual la industria farmacéutica se sitúa en el entorno del 10 por ciento más que la media española. El siguiente sector en la lista elaborada por Willis Towers Watson es el de los servicios financieros y ambos son con diferencia los que mejores salarios ofrecen a sus trabajadores.

Actualmente en todos los sectores, las profesiones más demandadas y mejor retribuidas están relacionadas con la tecnología, cobrando hasta el doble los expertos en Big Data o especialistas en ciberseguridad y hasta un 25 por ciento más un desarrollador de software. A tenor de estos parámetros es lógico imaginar que los puestos de trabajo desarrollados en el seno de la industria farmacéutica y que se centran en la gestión de bases de datos y de búsqueda de correlaciones son los mejor retribuidos.

El análisis de Willis Towers Watson revela que junto a las profesiones tecnológicas, las familias de puestos mejor retribuidos son los dedicados a la gestión del riesgo, el desarrollo de negocio y el Business Intelligence. Por el contrario, los departamentos con menores opciones son aquellos relacionados con el soporte (recursos humanos, atención al cliente, soporte legal, transporte, administración y seguridad física).

Otros de los factores que destaca el informe hacen referencia a la brecha de género existente y la brecha territorial. En este sentido, Italia es el país con la curva retributiva más similar a la española tanto a nivel profesional como directivo. Para la elaboración de este estudio, Willis Towers Watson ha procesado y analizado 560 compañías de distintos tamaños y sectores incluyendo banca, energía, seguros, fabricantes de bienes perecederos y no perecederos, industria farmacéutica, retail y del sector servicios.

Fuente: El Global

En 2016 se han aprobado menos medicamentos que en años anteriores

La EMA y la FDA, las dos principales autoridades reguladoras del mercado farmacéutico en Europa y América, respectivamente, han autorizado en 2016 menos medicamentos nuevos que el año anterior. De hecho, en el caso de la FDA el número de aprobaciones es el más bajo de los últimos 6 años con 22 nuevos medicamentos innovadores, la mitad de los 45 aprobados el año anterior y volviendo a niveles de 2010. En Europa, la EMA recomendó la prescripción de 81 nuevos productos, frente a los 93 de 2015, aunque entre ellos también incluye medicamentos genéricos.

Esta desaceleración sugiere que la industria farmacéutica podría estar volviendo a unos niveles de productividad más normales después del repunte en las aprobaciones experimentado en 2014 y 2015, cuando el número de nuevos medicamentos que llegaron al mercado alcanzó los niveles más altos en los últimos 19 años.

John Jenkins, director de la oficina de nuevos fármacos de la FDA, reconoció el mes pasado que en esta caída de las aprobaciones se debía a varios factores, como el hecho de que cinco nuevos fármacos que pensaban aprobarse en 2016 se adelantaran y finalmente vieran la luz a finales del año anterior. También hubo una disminución en las solicitudes de autorización y la FDA también rechazó o retrasó más peticiones que en años anteriores. Dentro de estos retrasos que todavía podrían ver la luz están el fármaco para la esclerosis múltiple de Roche Ocrevus o el sarilumabm desarrollado por Sanofi y Regeneron para tratar la artritis reumatoide.

Según la consultora Deloitte, los retornos de la inversión en I+D de las 12 principales compañías farmacéuticas cayeron sólo un 3,7 por ciento en 2016, frente al máximo del 10,1 por ciento registrado en 2010. El aumento de la presión política por los elevados precios de muchos medicamentos innovadores supone un desafío creciente en un momento en que las empresas biotecnológicas y farmacéuticas están desarrollando más fármacos dirigidos a grupos más concretos de pacientes.

Fuente: Diario Médico