Archivo por meses: Abril 2016

AECOC presenta el primer estudio Benchmarking del sector salud

Se trata de un informe en el que mayoristas y oficinas de farmacia han tomado el pulso a la industria farmacéutica. Los principales grupos mayoristas a través de 54 plataformas logísticas y 200 oficinas de farmacia seleccionadas han evaluado la calidad de servicio y la relación comercial ofrecida por 19 laboratorios farmacéuticos.
Se ha establecido un ranking por área analizada en el estudio en el que se evidencia la necesidad de mejora en determinados aspectos críticos con sus principales clientes.

En términos generales, destaca la nota media otorgada por los mayoristas de un 5,7 (sobre 10). Las farmacias han valorado mejor el servicio logístico ofrecido por los laboratorios (6,54) frente a la relación comercial (5,97).

Las farmacias opinan
Fruto de la colaboración con IMS Health, AECOC ha conseguido, en el primer estudio Benchmarking Salud, la colaboración de 200 oficinas de farmacia que han aislado los principales puntos de mejora en la relación comercial con los laboratorios.

La competitividad de las condiciones comerciales –descuentos, pedido mínimo…-, la adaptación de la oferta a las peculiaridades de la farmacia y el número de acciones realizadas por parte del laboratorio para aumentar ventas son los aspectos más importantes para las farmacias. Puntos en los que según el estudio Benchmarking, los laboratorios tiene un gran margen de mejora.

Otra de las conclusiones del informe es la importancia que sigue teniendo el delegado para las farmacias. La frecuencia de las visitas, el perfil y la buena relación comercial con los delegados son factores muy importantes, que además, destacan como otro aspecto de especial relevancia, disponer de marcas fuertes y conocidas, así como de formación en los lanzamientos de nuevos productos.

Las promociones son el aspecto con más margen de mejora según el estudio Benchmarking, las oficinas de farmacia puntúan con un 4,45 a los laboratorios en la planificación, seguimiento y aviso de incidencias en stock de las promociones.

La distribución reclama agilidad
Los ocho grupos mayoristas principales del país, también han valorado la calidad del servicio ofrecido por parte de los laboratorios desde los puntos de vista de logística, administración, customer service y colaboración. En términos generales, los laboratorios de genéricos han sido los mejores valorados en el ranking, especialmente en temas de customer service y colaboración.

Ante el actual panorama de revisión de precios, la distribución reclama una mayor agilidad a la industria en la comunicación de variaciones que afectan al mismo.

De igual forma se hace hincapié en mejorar la colaboración en el ámbito de la previsión de la demanda, punto clave para la optimización de stocks y la reducción de riesgos.

Fuente: Pharmatech

La Efpia explica en un vídeo las relaciones de la industria con los profesionales sanitarios

El 30 de junio la industria farmacéutica europea hará publicas en internet las transferencias de valor que realiza a organizaciones y profesionales sanitarios como exige el nuevo código de transparencia europeo. Esta iniciativa nace para aportar una mayor transparencia, que ya está fuertemente regulada, lo que se interpreta como una apuesta por aumentar la confianza de la sociedad y publicitar el beneficio que estas sinergías provocan en los pacientes.
Para explicar esta iniciativa, la patronal innovadora continental (Efpia) ha creado un vídeo pedagógico titulado ‘Trabajando por los pacientes’ en el que se explica por qué la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios colaboran, detallando qué beneficios obtienen de ello los pacientes y los sistemas nacionales de salud.
Farmaindustria ha traducido al castellano el vídeo que incide en que esta relación se basa en compartir conocimientos. La comunidad científica ofrece a la industria información en áreas de necesidad médica no cubiertas, soluciones terapéuticas y el uso de tratamientos. Mientras que la industria proporciona investigación clínica y los últimos avances con el objetivo de que los pacientes se benefician del desarrollo y uso de nuevos medicamentos.

Fuente: El Global

Los tres nuevos pilares de los ensayos clínicos

Aún está cercano el trágico desenlace en Francia del ensayo clínico con la molécula BIA 10-2474 en el que murió una persona y otras cinco resultaron afectadas el pasado mes de enero. Según el informe preliminar, la molécula sería la culpable de desatar una serie de reacciones en cadena a partir de cierta cantidad acumulada, aunque todavía se desconoce cómo. En la fase preclínica, llevada a cabo en ratas, ratones, perros y monos, los estudios toxicológicos fueron correctos y no mostraron toxicidad, especialmente en el sistema neurológico. El fármaco del ensayo era un analgésico dirigido a tratar problemas ligados a enfermedades neurodegenerativas. No es la primera vez que muere algún voluntario en un ensayo clínico. Los ensayos en animales, contra los que existen furibundas campañas animalistas que quieren suprimirlos, han supuesto y suponen una ayuda inestimable para asegurar que el paso a humanos tenga los riesgos mínimos; aun así nunca se pueden descartar sorpresas fatales.
La nueva regulación de los ensayos clínicos que entró en vigor en enero en nuestro país tiene el doble objetivo, no fácil de conjugar, de simplificar los trámites y reforzar las garantías para los participantes, como su entrada en los comités de ética de la investigación, algo lógico al ser los protagonistas de los ensayos. También se ha reforzado la transparencia, con el Registro Español de Estudios Clínicos, en consonancia con otras iniciativas europeas; se conceden ventajas a la investigación no comercial, y salvo en los ensayos de bajo nivel de intervención, uno de los puntos más discutidos, se mantiene el importe mínimo de 250.000 euros por sujeto del ensayo que se deberá garantizar en concepto de responsabilidad. El contrato único, al que se venía aspirando desde hace tiempo, parece pendiente aún de la difícil coordinación autonómica.

Habrá que esperar a la decantación de las nuevas normas, si bien han sido acogidas con más satisfacción que reproches. España cuenta con gran actividad en este campo: el año pasado la Agencia Española de Medicamentos (Aemps) autorizó más de 800 ensayos clínicos, un 20 por ciento más que en 2014, según los datos del Proyecto BEST de Excelencia en Investigación Clínica de Medicamentos, de Farmaindustria, mientras que la progresión en Europa fue descendente. En los últimos diez años se han impulsado unos 2.500 ensayos con la participación de 100.000 pacientes y 775 centros, el 23 por ciento privados.
Seguridad, transparencia y agilidad son tres excelentes cimientos para consolidar una de las facetas principales de los avances médicos. Esa agilidad será también clave para ir adaptándose a las incidencias.

Fuente: Diario Médico

La Efpia incide en que la relación entre industria y sanitarios esté basada en la transparencia

El próximo 30 de junio la industria farmacéutica en Europa comenzará a publicar en internet las transferencias de valor que realiza a los profesionales sanitarios y las organizaciones sanitarias tal y cómo exige el nuevo código de transparencia europeo.
De esta forma la industria farmacéutica continental quiere poner negro sobre blanco sus relaciones con médicos y organizaciones de pacientes, lo que se interpreta como una apuesta clara por aumentar la confianza de la sociedad y publicitar el beneficio que estas sinergías provocan en los pacientes.
Como paso previo a la entrada en vigor del nuevo código de transparencia europeo, la patronal innovadora continental (Efpia) ha creado un vídeo pedagógico titulado ‘Trabajando por los pacientes’ en el que se explica por qué la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios colaboran, detallando qué beneficios obtienen de ésta los pacientes y los sistemas nacionales de salud.
Por su parte, Farmaindustria ha traducido al castellano este recurso multimedia y ha empezado a divulgarlo para arrojar luz sobre la relación entre industria farmacéutica y profesionales sanitarios.
El vídeo incide en que esta relación se basa en compartir conocimientos. Por un lado, la comunidad científica ofrece al sector información valiosa en áreas de necesidad médica no cubiertas, soluciones terapéuticas potenciales y el uso cotidiano de tratamientos en la clínica. Mientras que la industria proporciona a la clase médica la oportunidad de diseñar el entorno terapéutico a través de programas de investigación clínica, el aprendizaje entre iguales y el conocimiento de los últimos avances para aplicar en su práctica diaria.
El objetivo final de esta relación reside en que los pacientes se benefician del desarrollo y uso de nuevos medicamentos, ya sea para la mejora de su calidad de vida o incluso para su curación.
En junio de 2016, la industria farmacéutica en Europa comenzará a publicar en internet las transferencias de valor que realiza a los profesionales sanitarios y las organizaciones sanitarias. Éste es sólo un paso de una iniciativa pionera que se consolidará en el tiempo, y que nace para aportar una mayor transparencia a esta relación, que ya está fuertemente regulada.
Los objetivos son reafirmar la confianza en el sector y fortalecer las bases de colaboraciones futuras, garantizando así que los pacientes en Europa continúen beneficiándose del trabajo conjunto de la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios.

Fuente: El Global

Más del 40% de los ensayos clínicos en España se dirigen a enfermedades de la sangre

La investigación clínica es una de las piezas angulares dentro de la I+D farmacéutica, hasta el punto de suponer la unión entre la investigación básica y la asistencia a los pacientes. Los especialistas coinciden en que la investigación clínica “tiene un papel fundamental dentro de España”.

En este sentido, la industria farmacéutica invirtió en 2014 950 millones de euros en I+D y la principal partida del gasto fue la dedicada a ensayos clínicos. El gasto en I+D farmacéutica volvió a crecer en 2014 tras tres años consecutivos de caídas, registrando su mejor evolución desde el año 2008.

Según los datos del Proyecto BEST de Excelencia en Investigación Clínica de Médicamentos en España, el 41,2% de los ensayos clínicos van dirigidos a enfermedades de la sangre y órganos hematopoyéticos. A continuación, le siguen con un 40,5% de las investigaciones, aquellos estudios centrados en la búsqueda de medicamentos para combatir tumores malignos de sitios múltiples independientes.

El 39,8% de los ensayos clínicos se enfocan en la leucemia linfoide y el 39,2% en el cáncer de orofaringe. Después en esta clasificación se encuentran aquellas investigaciones en fármacos contra el asma (38,5%); episodio depresivo (37,8%); otros trastornos tiroideos (37%); enfermedad por VIH (36,3%); etcétera.

En general, según las áreas terapéuticas específicas, el 35,4% de los ensayos clínicos están especializados en la especialidad de Oncología; seguida de la de Cardiovascular (8,6%); Antiinfecciosos (7,4%); Neurociencias (6,8%) o Hematología (6,4%), entre otras.

Fuente: Consalud

Potenciar la cultura centrada en el paciente es clave para la industria farmacéutica

El paciente debe ganar más presencia en las estrategias de las compañías farmacéuticas para que éstas doten de más valor a sus productos. A pesar de que esta idea está ganando peso en los últimos años, sólo el 55 por ciento de las compañías describen su cultura centrada en el paciente como “excelente” o “buena”.
Como explicó Helen Hey, directora global de Desarrollo de Negocio de Ashfield, durante el 15º Eyeforpharma, celebrado en Barcelona, “es fundamental que las empresas comprendan que deben dar más relevancia a la voz de los pacientes y que deben ofrecer los servicios que éstos necesitan”. Y éste es precisamente uno de los objetivos de Ashfield, señaló Hey, ayudar a la industria farmacéutica a colocar al paciente en el centro de su estrategia.
En este sentido, para entender mejor cuáles son las necesidades de las empresas y de los pacientes, Hey comentó que han iniciado un panel de discusión online en enero de este año, en el que han participado “veinte representantes de empresas farmacéuticas medianas y grandes que trabajan de alguna forma u otra en integrar al paciente en su cultura empresarial”. De este modo, “y gracias a un intercambio de ideas transparente, nos han explicado cómo han trabajado durante los últimos doce meses para estar más centrados en el paciente, lo que nos ha permitido mejorar nuestro conocimiento en este ámbito”.
Este panel de discusión estuvo moderado por Andrew Schorr, fundador de Patient Power, periodista y superviviente de dos cánceres. Schorr comentó que, a su juicio, es fundamental que las compañías traten a los pacientes como “socios, no solo como clientes”. Socios, explicó, en el sentido “de contar con su opinión para, por ejemplo, desarrollar ensayos clínicos que tengan más en cuenta sus necesidades”.

Conexión con el paciente 
En opinión de Schorr, se trata de “que las empresas se crean realmente que deben estar focalizadas en los pacientes, para que se cree una conexión con ellos”. Una conexión, que, como apuntó Paul Robinson, director ejecutivo Médico y de Perspectiva del Paciente en MSD, “no exige un presupuesto elevado, sino que requiere un cambio de actitud”. Asimismo, Schorr destacó la relevancia de los canales digitales para que las empresas farmacéuticas “pongan en marcha una auténtica conversación con los pacientes, con transparencia y sin intención de controlar el discurso”.
En esta línea, Jo Fearnhead-Wymbs, directora de Cuentas en Ashfield, puso el énfasis en que la clave reside en compartir una visión global por parte de toda la empresa de que es necesario dar más relevancia a los pacientes, pero enfocándose en aspectos concretos. “Por ejemplo, implicando a los pacientes en todos los niveles del desarrollo de medicamentos o creando productos y servicios que satisfagan sus necesidades”. De este modo, se logra que los pacientes perciban que la compañía está centrada en sus necesidades y que les ayudan a mejorar su calidad de vida.

ADN de la empresa 
Para conseguir este objetivo, señalaron los expertos, es preciso que todos los empleados estén implicados en potenciar este tipo de cultura. Se trata de que esta nueva forma de entender la relación con los pacientes forme parte del ADN de la empresa. “La motivación es fundamental”, remarcó Fearnhead-Wymbs. Y añadió que la motivación para estrechar la relación con los pacientes debe basarse “en que es la forma correcta de hacer las cosas y de ofrecer servicios de salud en el siglo XXI”. Fomentar una cultura empresarial centrada en el paciente, dijo esta experta, “nos permite ser más eficaces en mejorar en mejorar los resultados de salud de los pacientes”.

Más allá de la pastilla 
Los expertos coincidieron en que hay que realizar un cambio de mentalidad para ir “más allá de la pastilla”, es decir, para dibujar un horizonte empresarial que no se reduzca únicamente a la venta de los productos. “La forma de pensar en los pacientes debe pasar del corto plazo al largo plazo”, comentó Anita Osborn, directora de Servicios Clínicos en Ashfield. Hay que tener en cuenta que debido al progresivo envejecimiento de la población cada vez habrá más personas enfermas. “Por ese motivo son fundamentales los servicios que las ayudan a comprender mejor su enfermedad, por qué deben tomar un determinado tratamiento…”, dijo.
Entre los servicios que más benefician a los pacientes, y que más ayudan a estrechar los lazos de éstos con las empresas farmacéuticas, destacan los que tienen que ver con propuestas de cambio de estilos de vida. “Mediante una estrategia multicanal, ya sea a través del teléfono o de canales digitales, hay que ayudar a los pacientes a que sigan un estilo de vida saludable”, dijo Osborn. Por ejemplo, en el caso de los pacientes diabéticos pueden ser mejoras en la dieta. “Todos estos cambios redundarán en que se beneficien más del tratamiento”, añadió.

Fuente: El Global