Archivo por meses: Enero 2016

La industria busca salidas de cara a cinco años con importantes pérdidas de patentes

Varias grandes compañías farmacéuticas se enfrentarán a cinco años de pérdidas de patentes que les obligarán a tener que buscar salidas para que estas expiraciones no se traduzcan en grandes agujeros en las cuentas de resultados. Según el informe ‘EP Vantage 2016 Preview’, publicado por la consultora internacional EvaluatePharma, compañías como Abbvie, Roche, AstraZeneca, Johnson&Johnson o GSK, sufrirán pérdidas de patentes en los próximos cinco años que afectarán a sus ventas.
Según el estudio, en 2016 el 65 por ciento de las ventas de Abbvie podrían estar en peligro por pérdidas de patentes. El informe hace referencia a Humira, el fármaco con más ventas de la compañía. No obstante la compañía asegura que no perderá la patente hasta 2018. Este fármaco alcanzó los 14.090 millones de dólares en ventas. En los próximos meses, Abbvie también verá como se pierde la patente de Kaletra, con unas ventas que alcanzaron los 729 millones de dólares en 2016, según la publlicación. Las pérdidas continuarán hasta 2020, año en el que podrían ver afectado el 67 por ciento de sus ventas.
No obstante, desde Abbvie tienen claro que los pasos que están dando para reforzar su pipeline, minimizarán el impacto provocado por las pérdidas de patente. “En los últimos años hemos seguido un gran ritmo de crecimiento; triplicamos el número de moléculas en todas las fases de desarrollo en los últimos años”. Así, explica que, actualmente cuentan con un pipeline “con más de un 30 por ciento de biológicos y más de 20 compuestos en las fases II y III”. De este modo, especifican que para 2017, esperan superar los 15 fármacos aprobados. Inmunología, Neurociencia, Oncología, Enfermedad renal y Salud de la Mujer serán las áreas clave.
2018 y 2019 serán años complicados tanto para Johnson & Johnson, como para Roche. La primera tendrá que afrontar la pérdida de Remicade, que logrará en los próximos doce meses 5.800 millones de dólares en ventas. Mientras, Roche se enfrentará a la expiración de Avastin, Herceptin y Rituxan, tres fármacos oncológicos. Según el informe de la consultora, en 2016 Avastin alcanzará los 7.000 millones de dólares en beneficios, Rituxan, los 7.300 millones de dólares y Herceptin los 6.800 millones de dólares.
Celgene afrontará la expiración de la patente en 2019 de Revlimid. Esto, según el informe, podría explicar los esfuerzos realizados por la compañía en apuntalar su cartera mediante fusiones y adquisiciones, como la protagonizada el pasado mes de julio, cuando compró Receptos por 7.200 millones de dólares.
Desde Celgene, Jose Luis García, director médico de la compañía, explica que “para el año 2020 la patente de nuestro blockbuster habrá expirado, pero por este motivo la compañía lleva años invirtiendo en investigación, para tener uno de los pipeline más prometedores de toda la industria farmacéutica”. En este sentido, asegura que la intención de la compañía es la de “suplir está perdida con el desarrollo de nuevas moléculas, que cubran un mayor número de patologías y, de esta forma ,poder beneficiar al máximo número de pacientes de una forma más diversificada”. De este modo, los esfuerzos, dice, “irán dirigidos a seguir siendo líderes en hematología, consolidarnos en oncología y se espera una gran inversión en el área de Inmunología e Inflamación”.
AstraZeneca entra también en el grupo de afectados con el vencimiento de la patente de Crestor, que registró unas ventas en 2015 de 4.918 millones de dólares. Tal y como aseguran desde la compañía, “cuando no hay alternativas en el pipeline ni nuevos productos en fase de desarrollo es cuando una compañía se puede ver afectada, pero ese no es nuestro caso”. De este modo, explica que en AstraZeneca “hemos desarrollado una fuerte estrategia basada en la I+D y tenemos una ambiciosa cartera de moléculas en desarrollo”. Así, apunta que su foco se encuentra en tres áreas terapéuticas; “Cardiometabolismo; Oncología, y Respiratorio, Inflamatorio y Autoinmune, en las cuales hemos hecho grandes avances en los últimos años para ofrecer tratamientos que cubran necesidades específicas”.
Además, especifican que, “con el fin de enfocarnos hacia una medicina completamente personalizada e innovadora, hemos apostado firmemente por los medicamentos biológicos, que actualmente suponen más de la mitad de nuestro pipeline”.
El informe apunta a Seretide/Advair, de GSK, con unas ventas de 5.577 millones de dólares en 2015. No obstante, desde la compañía, aseguran que están haciendo buenos progresos tanto en las aprobaciones regulatorias como en los resultados de ventas. “En el tercer trimestre de 2015, las ventas de los nuevos productos del negocio ‘farma’, han conseguido duplicar la caída de ventas de Seretide/Advair. En el 2020, 11 nuevos medicamentos y vacunas, incluyendo nuestros tratamientos inhalados para patologías respiratorias -Relvar, Anoro, Incruse y Nucala- podrán generar unas ventas anuales que superen los 4.300 millones de dólares” .
La última compañía que la consultora incluye en la lista es MSD, que se enfrenta a la pérdida de Zetia, con unas ventas en 2015 de 2.522 millones de dólares. También en 2016 caduca la patente de Zostavax y de Invanz, de la misma compañía.
Desde MSD explican que “con los productos que tenemos en cartera, tanto los que mantienen la patente como los que ya la han perdido pero siguen teniendo una importante presencia en el mercado, con los próximos lanzamientos de fármacos recientemente aprobados, así como con nuestro prometedor y variado pipeline, podemos hacer frente a la expiración de patentes y a otras dificultades debidas al entorno”. Así, al mismo tiempo, asegura que mantendrán el foco “en la búsqueda constante de las mejores oportunidades científicas y médicas en nuestras áreas terapéuticas clave a nivel global: diabetes, enfermedades infecciosas, oncología y vacunas. Esta es la propia esencia y la dinámica del sector farmacéutico innovador”. De este modo, puntualizan que cuentan con “tres nuevos medicamentos en proceso de autorización; con 24 programas Fase III de investigación y con otros 11 en Fase II, siendo uno de los pipelines más sólidos de la industria farmacéutica”.

Fuente: El Global

Un ensayo terapéutico con un fármaco acaba en tragedia

La persona que se encontraba en estado de muerte cerebral en Francia ha fallecido. Otras cinco están hospitalizadas tras haber participado en el ensayo clínico de un medicamento destinado a tratar trastornos neurodegenerativos, que se llevó a cabo en 90 voluntarios y ha sido interrumpido.

Los afectados eran todos hombres con edades comprendidas entre los 28 y los 49 años y el primero de ellos empezó el pasado domingo a presentar síntomas que se agravaron rápidamente, según Gilles Edan, jefe del servicio de neurología del hospital universitario de Rennes (noroeste de Francia), donde se llevó a cabo la prueba.

El ensayo clínico fue efectuado por el laboratorio francés Biotrial para el grupo farmacéutico portugués Bial en busca de un medicamento para tratar problemas motores y de ansiedad ligados a enfermedades neurodegenerativas.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad español ha informado a este diario que no han identificado ningún ensayo clínico de esa empresa en España.

La prueba, autorizada el pasado junio, comenzó en julio e iba a contar con la participación de 128 hombres y mujeres, tras haber sido validada la molécula en distintos animales, incluidos chimpancés.

Lo ocurrido tuvo lugar en la primera fase del ensayo terapéutico, con voluntarios sanos a los que se les había explicado “claramente” el protocolo y que eran conscientes de los riesgos, pese a que lo sucedido, en palabras de la ministra de Sanidad, Marisol Touraine, es “inédito”.

Posicionamiento de Bial

La compañía portuguesa envió un comunicado en el que se asegura que el desarrollo de esta nueva molécula en el área del dolor, “sigue desde el principio, todas las buenas prácticas internacionales”.

“Los resultados obtenidos de acuerdo a las guía internacionales han permitido el inicio de los ensayos clínicos en humanos. Habían participado en este ensayo, con la nueva molécula, 108 voluntarios sanos, sin ninguna notificación de reacciones adversas moderadas o graves”, se apuntó.

“Bial está firmemente comprometida a asegurar, en primer lugar, el bienestar de todos los participantes en este ensayo, así como a investigar de forma rigurosa y exhaustiva las causas que originaron está situación”, se aseguró. Pero no informó si estos ensayos afectan a otros centros y si están totalmente paralizados.

Los detalles de la investigación

Un ensayo se desarrolla normalmente en tres fases y requiere entre diez y 15 años de investigación desde el desarrollo de una molécula en un laboratorio hasta la comercialización del medicamento.

La representante francesa se desplazó hoy a Rennes para visitar a los hospitalizados y conocer de cerca los hechos.

Pese a lo afirmado en un primer momento en los medios franceses, la molécula que ingirieron los voluntarios, tomada por vía oral, no contenía cannabis ni ningún extracto de este.

Los voluntarios afectados pertenecían al mismo grupo, recibieron la misma dosis, empezaron a tomar esa molécula el pasado 7 de enero y lo hicieron de forma repetida, a diferencia del resto de los participantes en la prueba.

Tres de los pacientes hospitalizados en el servicio de neurología, según el médico que los está tratando en Rennes, presentan un “cuadro grave” que hace pensar que podrían desarrollar problemas “irreversibles”, aunque por el momento se trata solo de una posibilidad.

El resto de los que se prestaron a ese estudio están siendo localizados, aunque no hayan presentado síntomas, para ser sometidos a una resonancia y otro tipo de exámenes médicos.

Las autoridades francesas desconocen la causa precisa de lo sucedido y si el accidente habría sido provocado por la molécula en cuestión o por la dosis proporcionada.

La Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento (ANSM) va a inspeccionar el lugar en el que se efectuaron los ensayos, mientras que la Justicia gala ha abierto una investigación por “heridas involuntarias superiores a tres meses”.

“Es un accidente de una gravedad excepcional”, admitió este viernes la ministra francesa, que hizo un llamamiento a la calma al asegurar que ningún medicamento comercializado en la actualidad está afectado por lo sucedido, el peor incidente registrado en Francia en un ensayo clínico.

Por el momento no hay tampoco ningún elemento que obligue a suspender el resto de ensayos efectuados por esa compañía, que fue creada en 1989, tiene su sede central en Rennes, está presente en Francia, el Reino Unido, Bélgica, Estados Unidos y Canadá y, según su página web, lleva a cabo una media de 80 estudios al año.

Las autoridades sanitarias esperan tener un primer balance de lo sucedido este mes y el informe final, según Touraine, “antes de finales de marzo”.

Fuente: Cinco Días

101 días: plazo máximo que podrá tardar la autorización de un ensayo clínico en España

Uno de los últimos reales decreto aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy (ante quedar bajo la denominación de ‘en funciones’), fue el 1090/2015 del 4 diciembre, por el que se regulan los, por el que se regulan los ensayos clínicos con medicamentos, los Comités de Ética de la Investigación con medicamentos y el Registro Español de Estudios Clínicos.

Se trata de una normativa que viene a adaptar la normativa europea respecto a ensayos recientemente reformada (con el objetivo de optimizar los plazos y mejorar la transparencia de la información de la investigación clínica en el viejo continente, y que no estará en funcionamiento hasta 2017/2018) y que ha entrado en vigor justo este miércoles 13 de enero de 2016.

Precisamente para aclarar su contenido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha lanzado un documento en el que se explicita a qué órgano se han de pedir las autorizaciones para realizar un ensayo clínico y cuáles son los plazos. Concretamente, el máximo de tiempo que pueden tardar las Administraciones Públicas son unos 101 días, y ello con subsanaciones y aclaraciones de por medio. En caso de no haber complicaciones, el plazo debería ser de unos 50 días naturales.

Asimismo, el órgano aclara que los Comités Éticos de Investigación Clínica (CEIC) acreditados podrán asumir las responsabilidades que el real decreto establece para los Comités de Ética de la Investigación con Medicamentos (CEIm) hasta que tenga lugar su reacreditación conforme a lo dispuesto en la disposición adicional primera del nuevo real decreto.

El promotor podrá elegir el CEIm entre los CEIC acreditados, que figurarán en la página web de la Aemps. Asimismo, las solicitudes deben presentarse con firma electrónica y de forma simultánea a la Aemps y al CEIm correspondientes.

Por otro lado, también se explicita que “el promotor es responsable de suministrar de forma gratuita los medicamentos en investigación. En los ensayos clínicos cuyo promotor sea un investigador del centro o una entidad no lucrativa de carácter científico, o en aquellos en los que exista común acuerdo con la dirección del centro donde vaya a desarrollarse el ensayo clínico, se podrán acordar con el centro otras formas de suministro, especialmente cuando el tratamiento de los pacientes en el ensayo, o parte de él, fuera el que recibirían en caso de haber decidido no participar en el ensayo. En todo caso, deberá asegurar que la participación de un sujeto en el ensayo clínico no supondrá un coste” adcional.

Fuente: Redacción Medica

Conflicto de intereses en investigación

De izda. a dcha.: Xavier Carné, Angel Caballero, Simon Trowell (GSK Research & Development – USA) y José Mª Mato

La colaboración público-privada en investigación ha cambiado en los últimos años debido a la creciente inversión de la industria farmacéutica y del sector privado en la investigación biomédica, así como por la promulgación de Ley 14/2011 de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que ha sentado las bases para la creación de nuevas normas que regulan dicha relación.

Esto ha provocado una mayor preocupación por los riesgos que pueden afectar a la objetividad del estudio, tal y como afirmó el patrono de la Fundación de Ciencias de la Salud y director general de CIC bioGUNE y CIC biomaGUNE, José María Mato, durante la jornada “Conflictos de Intereses en Investigación”.

“El conflicto de intereses es cualquier situación donde las actuaciones profesionales o decisiones de un investigador, que pertenece a una institución académica, pudieran verse influenciadas por consideraciones de beneficio personal, que habitualmente son de índole económica, como resultado de tener intereses fuera de su ámbito de investigación”, explicó el profesor Mato durante su intervención. Para el patrono de la Fundación de Ciencias de la Salud se trata de un fenómeno común en el actual escenario de colaboración público-privada, pero no debe percibirse como algo estrictamente negativo, ya que un conflicto de intereses “se resuelve si los actores son conscientes de que existen soluciones al problema, como introducir a una tercera persona en la investigación o dejar la parte del análisis de resultados a otro investigador”.

La transparencia como elemento barrera

En este sentido, el vicepresidente adjunto de Transferencia de Conocimiento del CSIC, Ángel Caballero, defendió durante su ponencia la importante labor que desempeña “la transparencia como elemento barrera, ya que permite detectar el problema antes, incluso, de que aparezca y abordarlo de manera correcta si no ha sido así”. El doctor Caballero aseguró que el origen del problema, muchas veces está en “el desconocimiento por parte de los agentes que intervienen en la investigación, no siendo conscientes o no analizando en profundidad o incluso ignorando, que si se aceptan o se pactan determinadas condiciones o situaciones para el desarrollo de cualquier actividad profesional, se puede estar ante un potencial conflicto de intereses. Por eso es muy importante que sean conscientes de la necesidad de comunicar todas sus actividades a su institución”.

El CSIC y el Hospital Clínic de Barcelona son dos casos de éxito en el abordaje de los conflictos de intereses en investigación. En ambas instituciones, el comité ético desempeña un rol fundamental a pesar de que, en opinión del presidente del Comité Ético de Investigación Clínica y jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Clínic de Barcelona, Xavier Carné, el Real Decreto 1090/2015, que establece la coordinación y supervisión de estos comités, les otorgue un papel muy limitado: “El término conflicto de intereses apenas aparece en dos ocasiones en esta norma”. Para el doctor Carné, un conflicto de intereses no se reduce a un tema económico y puede aparecer simplemente por una relación personal entre las partes involucradas.

Fuente: Pharmatech

“No se educa al médico para dar valor a lo que hace la industria”

Siete mil profesionales sanitarios forman parte de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos de la Industria (Ifapp), que preside Honorio Silva, médico internista y farmacólogo, licenciado en Medicina por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), con una extensa experiencia como ejecutivo de la industria, profesor universitario e investigador clínico, y que ha concedido entrevista a CF con motivo del 40 aniversario de la Asociación española de Medicina de la Industria Farmacéutica (Amife), una de las treinta organizaciones que aglutina la Ifapp.

Es un convencido, porque así lo ha podido vivir en sus numerosos cargos internacionales en Pfizer, del valor que aporta la industria farmacéutica a la sociedad y al sector sanitario en particular, por eso lamenta que a los médicos no se les eduque en dicho valor. “Los médicos de la industria participamos en el desarrollo efectivo de medicamentos para que los pacientes accedan a la innovación, lo hagan a precios razonables y con garantía de calidad. Sin embargo, no se educa en el Grado en nada de eso, y hay un divorcio existencial entre industria y médicos”, lamenta. Y añade: “Cuando los médicos se acercan a la industria se dan cuenta de que es distinta, de que trabajan con estándares iguales o más elevados que los que tienen los propios médicos. Se puede hacer una buena Medicina trabajando para la industria”.

Silva, que es presidente electo de la Ifapp y tomará posesión en abril, informa de que uno de los objetivos de la federación es fomentar la profesionalización. Dice estar trabajando en el desarrollo del concepto de “competencias profesionales, que es la suma de conocimientos, habilidades, destrezas y aptitudes, porque el conocimiento no es suficiente para hacer las cosas”. Para el experto, uno de los problemas de las universidades tradicionales es que han basado la educación en el conocimiento, por lo tanto, “han generado profesionales que no se adaptan a las necesidades del mercado”. De ahí que su objetivo sea desarrollar programas de educación basados en competencias: “Uno sería una certificación profesional para trabajar en la industria”, apunta.

¿Y qué necesita el mercado de las farmacéuticas hoy? “Profesionales competentes”, insiste, que “puedan manejar las diversas facetas del desarrollo del medicamento”. La función médica es cada vez más requerida por la industria, sostiene, y no sólo para el desarrollo clínico o apoyar actividades comerciales sino que están proliferando los Departamentos de Asuntos Médicos.

En este sentido, subraya que ya no es suficiente con asegurar que un fármaco es eficaz y bien tolerado: “Hay que demostrar el valor, y, aunque hay muchas interpretaciones de este término, lo importante es que, además de aportar valor al arsenal terapéutico, la innovación tenga un precio razonable y fomente el uso racional”.

Detrás de esta máxima, más compleja en la práctica que sobre el papel, está la realidad tangible de la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. “No hay una fórmula mágica para garantizar la sostenibilidad, el acceso del paciente y el pago de la innovación igual que no hay un sistema sanitario ideal”. Y recuerda que la industria se adapta al mercado: “Se ponen precios que el mercado puede pagar”. Para Silva quizá el debate más complicado esté en lo que en Estados Unidos llaman DALY (disease adjusted life years), toda vez que existen fármacos que han curado o cronificado el cáncer, por ejemplo: “Cuánto vale una vida es lo que hay que preguntarse”.

No considera que sean tiempos de crisis en la innovación farmacéutica, aunque sí reconoce que el área de antibióticos o cardiovascular han perdido pie frente a enfermedades raras, por ejemplo. La colaboración entre Gobierno, sector privado y público podría ser una solución, concluye.

EL NUEVO RETO DE LA TRANSPARENCIA

El presidente de los médicos de la industria, Honorio Silva, aborda con CF el reto marcado tanto en Estados Unidos como en Europa de mejorar la imagen de este sector y ganar transparencia en las relaciones con los profesionales sanitarios. “Ha habido excesos -reconoce-, pero no son cotidianos. Ahora hay un sobrerreacción y las respuestas han sido exageradas -en Estados Unidos cualquier pago a médicos por encima de 10 dólares o más de 100 en un año, en pagos individuales, hay que declararlo-“, analiza.

Entiende que se ha creado una carga adicional para la industria, que tiene que registrar cada uno de los movimientos: “Esto genera anticuerpos en los médicos y fomenta compartimentos estancos, cuando lo que hay es que trabajar en colaboración”. En Estados Unidos, apunta, líderes de opinión que han estado “expuestos a la industria” no pueden participar en comités de revisión hospitalarios, “lo que significa que no necesariamente los más capacitados son los que van a tomar las decisiones sobre el uso de medicamentos”.

Fuente: Correo Farmacéutico

Nace el primer servicio de control de ensayos clínicos a domicilio en España

Emibet, creada por dos jóvenes enfermeras catalanas, es la primera empresa de España que ofrece servicios de enfermería a domicilio no solo para curas sino también para ensayos clínicos. Tras años trabajando en proyectos de investigación en el Hospital Clínic de Barcelona, Noemí Bellido y Elisabet de Mingo se dieron cuenta que muchos voluntarios abandonaban los estudios por la incomodidad de someterse a controles periódicos durante meses. Por eso decidieron formar un equipo de enfermeras y enfermeros que atiende al paciente (que siempre participa de forma voluntaria) en su propia casa, evitando desplazamientos y abandonos, mejorando la atención y acelerando la obtención de resultados.

Un servicio que, aunque existe desde hace años en otros países, es innovador en España y puede ser clave para que investigadores y farmacéuticas aumenten la eficacia de sus estudios clínicos y puedan desarrollar nuevas soluciones médicas con mayor rapidez. Tras un primer estudio en Catalunya, en 2016 empiezan a trabajar en el resto de España y Portugal.

Además del control de ensayos clínicos, Emibet también ofrece servicios de enfermería a domicilio para particulares: curas, inyecciones, controles, test, retirada de puntos, etc.

Ensayos clínicos a domicilio
La investigación en el ámbito sanitario conlleva años de estudio clínicos con pacientes que, de forma voluntaria, se prestan a probar un nuevo tratamiento. En oncología, un estudio puede alargarse hasta 5 años, mientras que en ámbitos como la cardiología puede durar 4 y en vascular 2. Es una etapa larga en la que el voluntario se tiene que someter a controles periódicos en un centro médico que aportarán datos valiosos a los investigadores.

Gracias al control de los ensayos clínicos a domicilio se obtienen dos grandes ventajas:

1. Facilitar la participación de voluntarios eliminando desplazamientos, mejorando la atención médica, evitando esperas, etc.
2. Aumentar la eficacia de los ensayos, imprescindibles para conseguir mejores soluciones médicas. Facilitando la participación de los voluntarios se evitan interrupciones y abandonos del estudio y, por tanto, se acelera la obtención de resultados.

Un servicio de gran utilidad para compañías farmacéuticas, investigadores, sociedades científicas y CRO’S (Contract Research Organizations) que pueden tardar más de 12 años desde que empiezan a trabajar con una molécula hasta que el medicamento sale a la venta. Por eso, ya hace más de 10 años que la enfermería a domicilio para estudios clínicos es habitual en varios países del mundo.

Emibet realiza controles a domicilio en todo el territorio español para estudios en diferentes fases:

• Fase II: aportan más información sobre la dosis del nuevo tratamiento y las variables de seguridad. Se realizan con voluntarios que padecen esa enfermedad.
• Fase III: se utilizan para evaluar la eficacia y la seguridad del tratamiento nuevo con un grupo grande de personas. Si los resultados son positivos, se pueden iniciar los trámites para la autorización del fármaco.
• Fase IV: se realizan para profundizar en una nueva indicación o aspecto del fármaco ya comercializado.

También realiza estudios en fase observacional, seguimientos telefónicos, encuestas de calidad, etc. Siempre cumpliendo siempre con los estándares más estrictos de buenas prácticas médicas.

Primeros estudios clínicos
Constituida oficialmente en marzo de 2015, Emibet ya ha realizado el primer estudio clínico de embergadura y está a punto de iniciar el segundo. Poco después de crear su perfil en Linkedin,  un centro de investigación holandés les contactó. Estaban trabajando en un nuevo medicamento del ámbito de la endocrinología, querían acelerar un estudio clínico en Catalunya y preferían, por su mayor eficacia, un servicio a domicilio. Se trataba de testar un nuevo tratamiento para el síndrome de Prader – Willi, una enfermedad rara y congénita que, entre otros problemas, provoca un apetito incontrolable y consecuencias como obesidad mórbida, diabetes, trastornos de respiración y de sueño, etc.

Tras este primer estudio, Emibet está a punto de iniciar los controles médicos de un nuevo estudio clínico en el que participarán una veintena de hospitales españoles y uno portugués durante 2 años. Se prevé la participación de más de 60 pacientes-voluntarios. El objetivo del laboratorio francés que lo impulsa es conseguir mejores tratamientos para acelerar y mejorar la recuperación de personas que han recibido un trasplante de hígado.

En los próximos dos años, Emibet prevé facturar más de medio millón de euros con sus servicios de atención sanitaria profesional y de calidad en casa.

Enfermería profesional en casa
Emibet  ofrece un servicio completo de enfermería profesional a domicilio para ayudar y atender a personas con problemas de movilidad o que simplemente prefieren ser atendidas en casa. Sus servicios incluyen, entre otros: inyecciones subcutáneas e intramusculares, control de las constantes vitales, controles para diabéticos, colocación de vendajes y curas de heridas quirúrgicas. Los más solicitados son por lumbalgias, post-operatorios y administración de medicamentes. Para solicitar el servicio, el paciente o sus familiares solo tienen que contactar con Emibet vía telefónica o por e-mail y proponer día y hora.

Récord de adquisiciones en el sector de las farmacéuticas

Ian Read, CEO de Pfizer

El importe de las operaciones, encabezadas por la fusión de Pfizer y Allergan, duplica la cifra de 2014 dentro del proceso de consolidación y crecimiento que vive la industria.

La norteamericana Pfizer anunciaba en noviembre la adquisición de la irlandesa Allergan por 160.000 millones de dólares (145.800 millones de euros) para crear el mayor grupo farmacéutico del mundo. El acuerdo entre el fabricante de Viagra y el dueño de Botox, además de convertirse en la mayor operación de la historia de la industria, llevaba de nuevo a cifras récord las compraventas en el sector. Sólo en los laboratorios, las fusiones y adquisiciones superaron los 500.000 millones de dólares (460.000 millones de euros) en 2015, frente a los 260.000 millones de dólares de 2014. Un récord registrado a pesar del fracaso de la opa de Mylan sobre Perrigo, ya que sólo acudió el 40% de las acciones y estaba condicionada a que fuera aceptada por el 50%.

La recuperación económica, el mayor acceso a la financiación bancaria y la liquidez explican en parte esta fiebre de fusiones, que prosigue este año. Panasonic acaba de cerrar la compra de la división de diabetes de Bayer, y Almirall ha pasado a controlar el 100% de ThermiGen.

También contribuyen a este auge la necesidad de ganar tamaño y mercado ante la perdida de patentes y la rebaja de los precios de los medicamentos por parte de las Administraciones de Europa y Estados Unidos, así como la creciente demanda de fármacos derivada del aumento de la esperanza de vida en países desarrollados y la aparición de enfermedades vinculadas a la edad como el Alzhéimer y otras como cáncer, diabetes o la medicina estética, que proporcionan elevados márgenes.

Potencial
Esto propicia que las empresas inviertan en áreas de gran potencial como genéricos, empresas biotecnológicas (que cada vez más son el motor de la I+D de nuevos fármacos) y biosimilares (se calcula que los fármacos de origen biológico crecerán desde los 3.000 millones de dólares de 2015 a 20.000 millones en 2020). Las empresas también están reposicionando sus carteras para centrarse en áreas concretas de productos y enfermedades, originando acuerdos de intercambio de activos. Sin olvidar, por supuesto, la necesidad de reducir la presión fiscal. Es el caso de las compañías americanas como Pfizer, que intentó sin éxito hacerse con la británica AstraZeneca en 2014, y que ahora traslada su sede a Irlanda con la compra de Allergan. Ésta vuelve a protagonizar la gran operación del año. En 2014, la irlandesa Actavis acordaba comprar la estadounidense, una operación cerrada en marzo de 2015, y adoptaba su nombre.

Su adquisición (la segunda del año de Pfizer, ya que en febrero compró Hospira por 17.000 millones para estar en biosimilares) adentra, además, a la norteamericana en el mercado de la medicina estética, aunque su producto estrella, la toxina botulínica, está también indicado para la vejiga hiperactiva o la hiperhidrosis (exceso de sudoración).

Los genéricos han sido otros de los protagonistas. La israelí Teva se hacía con los genéricos de Allergan en julio por 40.500 millones y entraba en el top 10 de las farmacéuticas mundiales. También ha adquirido Auspex y Rimsa, aunque no pudo con Mylan. En mayo, Endo y Par se fusionaban en una operación de 8.050 millones. A pesar de sus intentos, Mylan finalmente no pudo hacerse con la irlandesa Perrigo por 26.000 millones.

Intercambio de activos
Otro de los hitos ha sido el intercambio de activos. En marzo se cerró el acuerdo entre Novartis y GSK. La suiza compró la unidad de oncología de la británica, a cambio de la división de vacunas (excepto la gripe) de Novartis. En diciembre, Sanofi y Boehringer anunciaban negociaciones para intercambiar activos veterinarios de la francesa por otros de la división de consumo de la alemana con un valor superior a los 18.000 millones de euros.

El volumen de operaciones no incluye las compras ligadas al negocio de la salud, con dos grandes ejemplos. La cadena de farmacias americana CVS Health adquirió en agosto el proveedor de servicios farmacéuticos Omnicare por 12.700 millones de dólares. En octubre, Wallgreens Boots Alliance y Rite Aids creaban la mayor cadena de farmacias de Estados Unidos, en una operación de 9.400 millones.

Fuente: Expansión